La forma de ir a la cama con su marido

Embarace A La Amante de Mi Padre Infuel

2020.10.12 23:14 Mundane_Payment_6274 Embarace A La Amante de Mi Padre Infuel

Escribo esto ya que una amiga me animo a escribir este post y porque pienso que esto seria un desahogo personal.
Nota: algunos nombres han sido cambiados por obvias razones y escribo desde el móvil y es primera vez que hago un post, asi que empecemos.
Para comenzar mis padres se casaron a una edad temprana en la etapa adulta, se conocieron a cuando mi mamá tenía 17 y él 19, cinco años después se casaron y tuvieron 3 hijos, 2 niños (Kelvin y yo) y 1 niña (Yisel), fui él mayor de nosotros, fui quien los cuidaba a la edad de 9 años, cuando nuestros padres trabajaban. Cuando crecía me di cuenta que mi padre era un alcohólico, tomaba en las noches cuando salia del trabajo y mi madre quien hacia lo posible para complacerlo, desde hacerle el desayuno, almuerzo y cena hasta lavarle y plancharle sus camisas.
Saltemos en él tiempo
Mi padre nunca perdió ese hábito de beber, incluso en fechas que eran importantes para nuestra familia, como la independencia de nuestro país, graduaciones, cumpleaños, navidad, etc.
Cuando tenía 16 en una noche mi papá no llego a la casa, mi papá siempre llegaba a la casa manejando borracho ya que en las noches no había transito, pero cuando mi mamá vio que eran las 1:34 am empezó a llamarlo a su teléfono y no contestaba, entonces decidió llamar a los hermanos (mis tíos y tías obviamente) de mi padre y preguntadole si sabian algo sobre el, a lo cual todos le decían que nadie sabia donde estaba, para mi (que aun estaba despierto acompañando a mi madre y mis hermanos que estaban dormidos) me pareció raro que digan eso, ya que siempre iba con mis tíos a tomar, incluso mi mamá sabia eso.
Llegó la el amanecer y todavía nada sobre él, para este punto mi mamá estaba muerta de miedo, ya que nadie le decía que paso con mi papá, paso él teimpo hasta que fueron las 11:57 am, tocaron a la puerta principal, era él, mi padre había llegado a la casa con una cruda que se notaba a kilómetros, mi mamá lo recibió abrazándolo y preguntandole con notable alegría (casi llorando) y con enfado con él por no contestar él celular donde estaba, mi padre dijo que estuvo en una riña (no lo había notado pero solo su camisa estaba rota) y dijo que lo dejaron noqueado y recupero él conocimiento unas horas antes, después de explicar esto se dirigió a la cama y durmió todo el día, a saber esto pensaba que esta seria la última vez que mi papá se perdiera toda la noche, era obvio que estaba equivocado, en las noches que no llegaba llamaba una hora antes diciendo que no llegaria temprano porque tenia horas extra de trabajo y en otras nos decía que uno de mis tíos llo invitó a pasar la noche en su casa con otros amigos.
Una noche mi mamá no soporto lo poco de presencia que tenia en la casa, y le preguntó si tení una amante (esto se lo dijo cuando mis hermanos estaban dormidos y yo seguía despierto, pero mis papás no lo sabían) él le contesta diciéndole que tenia a otra mujer, mi mamá empezó a llorar y preguntandole porque lo hizo?, mi papá en un intento estúpido de escusarse dijo que habia sido culpa del alcohol, estuvieron discutiendo por media hora hasta que él decidió irse de la casa, tomo una maleta y puso sus cosas de la casa y se fue.
Pasaron 3 días y mis hermanos estaban desayunando y notaron que no habían visto a papá y me preguntaron a mi, donde esta papá?, les dije que no sabia (en este punto estaba tan enojado con él por lo que había hecho, pero no podía decirles a mis hermanos que nuestro padre nos abandono y que se fue por otra mujer), asi que decidieron preguntárselo a mamá, cuando se lo preguntaron ella nos dijo mas o menos lo siguiente: "escuchen, su papá decidió irse de la casa, no se cuando volvera, puede regresar hoy o talvez mañana, pero eso no quiere decir que los a olvidado, no deban estar enojados con él, él siempre sera su padre y siempre los querrá", mis hermanos al saber que su padre no volvera se pusieron triste por un tiempo, cuando mis hermanos se fueron le dije a mi mamá que podía demandarlo y que le pagara la manutención de mis hermanos, ella me dijo que no quería hacer un escándalo en la ciudad donde vivíamos (era una ciudad pequeña donde casi todos aquí se conocen), mi mamá es una mujer amigable con todos con los que conoce.
Fueron pasando los años y con el tiempo me di cuenta que la familia de mi padre sabía que él tenia a otra mujer y que habían empezado salir meses antes que aquella noche se desapareciera y que ellos lo habían apoyado en los gastos de su boda (asi es, se volvió a casar), incluso su familia fueron tan tontos que lo publicaron fotos en facebook, cuando me di cuenta de esto jure que me vengaría de él.
Aquí Es Donde Inicia La Historia de La Venganza
Yo con 19 años graduado de bachillerato en informática me había estado preparando para ir a la universidad, en la universidad que iba ir estaba en otra ciudad que quedaba a 54 a 57 minutos de viaje en carro (así es, me compre mi propio auto), rente un apartamento por unos 3 meses y 2 semanas ya que empecé las clases en septiembre y terminaría en la segunda semana de diciembre, cuando estaba en él mes de octubre ya conocía los demás vecinos, él edificio y sus alrededores, cerca del edificio estaba un bar, un viernes por la tarde ya casi de noche había de terminar un examen de Métodos Cuantitativos, no quería cocinar así que decidí ir al bar, días antes me habían dicho que vendían las mejores comidas rapidas que puedas pedir y que tenían alimentos como hamburguesas, pollo frito, chuleta, etc. Incluso habían comentado que había un menú vegano, fui allí pedí mi orden, cuando estaba terminando una de las mesas que estaba cerca de mi empezaron a reír demasiado fuerte, volteo y me doy cuenta que era una mesa con puras mujeres, eran 5 mujeres en total, era obvio que estaban borrachas, cuando una de ellas pidió otro trago de cerveza, él cantinero les dijo que ya habían tomado demasiado y les pegunto si quería que le llamara a un taxi, una de ellas dijo que no se preocupara, que tenían a una conductora designada, en ese momento reconocí a una de las mujeres, era ella, la amante de mi padre, no supe como reaccionar, la mujer por la que mi padre nos abandono estaba a unos pasos de mi, vi como se alejaba con su grupo de amigas, en ese momento él cantinero me preguntó si estaba bien, ya que dijo que me vio como si hubiera visto un fantasma, le dije estaba bien, me pregunto si quería un taxi, le dije que no y salí de ahí, vi como como subían al auto y vi como salio del estacionamiento del bar, ella se habla ido, me fui hacia mi apartamento y vi las fotos que tenia en la computadora y supe que era la misma personas del bar, al saber esto estuve el sábado y el domingo en constante debate si debía usarla como un medio para vengarme de mi padre, bueno creo que ya sabemos esa cual fue la desición.
Desde el lunes hasta él viernes de la tercera semana del mes de octubre descubrí que todos los viernes por la tarde o noche llaga al bar a beber, le dije al cantinero cual era la bebidas que ellas tomaban y según él ellas tomaban tequila whisky y otras bebidas que no conocía, así que le dije que les enviara a aquella mesa unos trgos de tequila y un trago de whisky a la mujer de pelo castaño claro, cuando llego a la mesa les entrego las bebidas y les dijo que venía de parte mia, todas me saludaron levantando sus bebidas, hice esto hasta llegar al 16 de noviembre, una de las chicas se me acerco y me pregunto si quería unirme a su mesa con sus amigas, dije que si y me les acerque, estuvimos conversando por un rato hasta que llego la hora de irnos, nos llevamos muy bien, el siguiente viernes me vuelven a invitar a su mesa, con mas confianza que antes empezamos a hablar de temas personales, como en que trabajaba, donde vivía, etc.
Cuando termine contestar todas sus preguntas y ellas las mías y supe que algunas de ellas tenían familia o estaban comprometidas y otras eran solteras, luego la atención paso a ella, a la amante de mi padre, ella nos dijo que vivía con su esposo, esta casada y que ha estado queriendo poder tener a un hijo, toda nuestra atención se enfoco en ella, una de las amiga le dijo no haybque tener prisa por tener hijos, que ella es joven y tiene mucho por delante, otra le pregunto si uno de ellos a pensado a someterse a un examen de esterilidad, dijo que había intentado conversar a su esposo pero siempre pongo excusas, en ese momento decidí cambiar la conversación, pasaron los días hasta el próximo viernes y décimos todos intercambiar números de telefonos, al día siguiente invite a ya sabes quien a pasear y ella me dijo que si, estuvimos paseando por la ciudad hasta que se hizo de tarde, eran las 5:12 pm y decidimos ir a otro bar de la ciudad, porque según ella vendían uno de las mejores bebidas por esta parte de la ciudad, así que fui con ella, paso el tiempo y no sabia cuantos bebidas estaba tomando ella hasta que vi no podía levantarse, en ese momento pague la cuenta y la lleve a mi apartamento, cuando entre la acosté en mi cama y empezó a decir cosas como: "mi marido es un estúpido, cada vez que le propongo hacer la prueba de fertilidad siempre pone excusas, no me satisface como deseo" en ese momento toma mi mano y me dice: "incluso no importaría si me tomas ahora", puso mi mano sobre su pecho, realmente no sabia que decir, pero supe que hacer, me levante y le dije, "talvez lo haga, pero preferiría que estuvieras sobria que borracha", salí del cuarto y no te mentiré que eso me excito tanta que fui al baño a "consolarme", ya era las 6:24 am ella se despertó y cuando termino de arreglarse se disculpo conmigo por la forma que se comporto anoche, le dije que no hay problema y se fue, pasaron los días hasta el próximo viernes viendo que se acercaba él día de terminar este periodo universitario decidí decirles que me iba muy pronto, cuando dije eso me preguntaron cuando volvía y si posia visitarlas cuando vanga de regreso, pasaron las horas y noto que ella me veía, a veces se daba cuenta que la y volteaba a otros lugares, cuando termino todo ella le dijo a sus amigas que se hiria conmigo porque dejo olvidado algo en mi apartamento, en ese momento todas empezaron a decirnos cosas como: -ya son tan cercanos? -cuando me invitas a tu apartamento? -etc.
Él viaje al apartamento fue incomodo, nadie hablo, cuando entramos la deje pasar a dentro para que buscara lo que había perdido, cuando cerré la puerta ella me beso, los besos pasaron a ser una noche de locura en la cama, mientras teníamos sexo ella dijo algo como: "he esperado por esto, me masturbó pensando en ti, desde hace días he querido que me arranques la ropa", no se porque, pero eso me hacia querer complacerla, al día siguiente no recuerdo cuando fue que acabamos, solo sabia que había tenido sexo por primera ves, que una mujer hermosa e increíble estaba sobre mi pecho, decidí levantarme ye diriji a la cocina y vi que eran las 8:34 am y decidí hacer él desayuno, cuando ella se despertó le dije que podía usar el baño y que el almuerzo estará pronto, después de bañarse se dispuso a almorzar y me dijo que no queria que nadie se enterada de lo nuestro, yo le prometí que no se lo diria a nadie, mantuvimos sexo casi todos las noches, incluso con juegos previos y fantasias sexuales (sin protección), hasta el día que me fui, el 12 de enero del año nuevo vi por las redes sociales de la familia de mi padre que su esposa estaba embarazada, y cuando regrese a la ciudad para seguir en la universidad me llamo y me dijo que no quería que estuviera cerca de ella, debido que sabe que posiblemente el hijo que ella esperaba es nuestro, supe que por el bien mio y el de ellos debía mantenerme fuera de sus vidas, le dije que lo haría pero con la condición de poder mandarme fotos de mi hijo, ya que sabia que era peligroso si la descubren pero no quería que mi hijo solamente fuera el producto de una venganza, me dijo que estaba bien, pasaron los años y nunca mas me le acerque a ella o su circulo de amistades, incluso las amigas del bar, pasaron los años y una noche ella me llama, decía que estaba asustada, que su esposo la descubrió, descubrió que no es posible que ese niño fuera su hijo, ya que el sabia que era esteril, le dije que saliera de ahi y que venga a mi apartamento (he alquilado el mismo apartamento), cuando llego tome al niño que llevaba en sus brazos y la deje entrar, se veía en su rostro el miedo que haría y los visibles golpes causados por su esposo, pasaron 3 semanas en este tiempo pedí a mi tabajo un mes de vacaciones, ya que empeze a estudiar los sábados y domingos y tenia un trabajo de lunes a jueves les dije que me tomaba mis vacaciones, las cuales estaba guardando para cualquier tipo de emergencia, pasaron casi 2 semanas, en la cual ya había establecido una confianza con mi hijo, el cual se llama Alirio, le dije que su mamá y yo teníamos que hablar por un momento, él se fue a comer al comedor, empecé a hablar con ella y le dije que debía demandarlo por violencia doméstica y ella me dijo que no quería hacerlo, tenía miedo, tome su mano y le dije que tenia mi apoyo, ella dijo que lo pensaría, 3 horas después recibí su respuesta y estaba dispuesta a demandarlo.
Cuando fue llevado a la corte y se le leyera las razones por que esta aquí él dice que ese niño no es posible que sea de él, ya que es estéril,
Resumen del Juicio
Él abogado presento pruebas de que si es posible aun ser fértil aunque sea detectado con ser estéril, cosa que su doctor pudo confirmar y el mismo abogado presento documentos de que el había tenido 2 mujeres con hijos, ahí descubrí que la mujer que mi papá nos había abandonado era otra mujer que vivia cerca de la ciudad y que ella era la tercera mujer con la que se había casado, con estas pruebas él perdió la compostura, alegando que era información falsas y que exigía una prueba de paternidad, él juez al ver esto denegó la orden y lo declaró culpable de violencia familiar y no sólo eso, obligo a pagar la manutención de todos sus hijos, hasta que cumplan 23 años y con 600 horas de servicio comunitario.
Al final del día estaba feliz por ella, pasaron los dias y al final le dije que era él hijo de su esposo, le dije que quería vengarme de él a través de ella, cuando se lo dije ella reacciono mal, me golpeó y yo no hice nada, ella me dijonque no quería saber nada de mi, le dije que lo sentía y que por favor no se valla con mi hijo, ella dijo que no tenia derecho a verlo, pasaron los días, semanas y meses tratando de compersarlo hasta que por fin me dio la oportunidad, ahora estamos casados, mi hijo tiene 14 y una hija 6 y tanto su madre y yo estamos felices por nuestra familia.
Resumen:
Mi papá nos abandona por otra mujer, años después descubro a su amante y decido vengarme a través de ella, la embarazo y hago que mi padre cuide por un tiempo y al final no soporta de tener que criar a un hijo que no es suyo, agrede a su amante y la ayudo a demandarlo y pierde el juicio, donde se descubre que tuvo 3 familias, y fue condenado a pagar la pensión alimentaria hasta que los hijos cumplieran 21 años y 600 horas de servicio comunitario, al final le cuento que soy hijo de su esposo y ella se aleja de mi con mi hijo, al final me esfuerzo para ganarme su confianza de nuevo y al final me deja acercarme a mi hijo y nos casamos y ahora tenemos a una niña y mi papá aun no sabe que soy él padre del niño de su tercera esposa.
F I N.
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2020.08.03 06:22 Chokolactosa Mi Tía con derecho me juzga en el viaje familiar de año nuevo

Hola, es la primera vez que publico aquí, no creo que sea una historia emocionante, pero de todos modos quiero compartirla
Contexto: En año nuevo de 2019 (diciembre 2018 - enero 2019) tuve en un viaje familiar, fueron mis tías, sus parejas, sus hijos (mis primos), mi mamá y yo a la casa de mi abuela que queda en un pueblo a unas dos horas de nuestra ciudad, y comúnmente, solíamos ir a visitarla en festividades ya que ella vive sola, con su chihuahua por supuesto.
El elenco es: Yo, escrito todo a mi punto de vista Mi tía con derecho, la que yo consideraba una liberal Mi mamá Y el resto de la familia
Mi mamá y yo siempre somos las últimas en llegar a la casa, así que llegamos en la noche el 31 de diciembre y ya todos estaban ahí, el pueblo lleno de luces navideñas y coloridas, honestamente amo esta festividad por eso, en mi país siempre está bonito gracias a eso, pero no vine a contarles de eso.
No estaba uno de mis tíos, ya que unos meses antes, en octubre, hubo otra discusión (si no hay una pelea en un paseo familiar, no es paseo familiar) entre mi tío machista y mi mamá, han pasado casi dos años de eso y aún siguen sin hablarse.
Hagamos un salto en el tiempo el 2 de enero, mi tía y su pareja tenían unos amigos en ese pueblo que tenían una finca con una piscina, ella me ofreció a ir, yo con mi instinto de niña ''malcriada'' (ya que ella pensaba que yo era una niña reboltosa y no quería causarle incomodidad) así que a la primera me negué a ir, pero siguió insistiendo e insistiendo a que fuera, y pues por presión emocional, acepté como a la milésima vez que me pidió ir. Empacamos todo, ya que era solo un pequeño paseo de un día para otro así que no necesitaba mucho, como no llevé mi traje de baño pensando que no iría a ninguna alberca, me tuvieron que prestar uno. Fue un viaje en bus, mi primita (su hija) se vomitó y bla bla, le gritó por no avisarle a tiempo, típico de mi tía de gritar cuando algo no le gusta o no sale como ella espera. (Olvidé decir que solo fuimos mi abuela, mi tía, mi otra tía y su esposo, su hija y yo, no fue mi mamá).
Cuando llegamos, siempre tengo la costumbre de llevar el traje de baño puesto debajo de mi ropa, porque ajá, soy floja pero práctica, así que solo me quité lo que tenía puesto, me heché el bloqueador y al agua patos.
Fue un día agradable, traté de no hablar mucho ya que, como dije, suelo dar incomodidad a CIERTOS miembros de la familia, y solo disfruté de la piscina, que de hecho tenía una hermosa vista al campo y a las vacas.
Al final del día nos bañamos, nos pusimos la pillama y fuimos a comer la comida del final del día para finalmente dormirnos.
El 24 de diciembre pasado antes de eso, mi mamá me regaló un celular por mi buen desempeño académico ese año, que de hecho me merecía por que siempre fui una mala estudiante y cada que mi mamá iba a una entrega de calificaciones salía llorando lol, así que por eso supo que ya no volvería a llorar después de salir de mi colegio, en fin, cada que salía de la piscina ya sea a reposar del cansancio, sacaba mi celular a revisar que había de nuevo y luego volvía.
Me acosté en la misma cama que mi primita y me quedé un rato mas en el celular ya que me agarró sueño, luego de eso me levanté a por mi cargador (a las 12 AM aprox.) para dejarlo cargar y despertar con el ya cargado.
Tengo dermatitis atópica, y en esos tiempos solía tener unas piquiñas/picazones impresionantes en las piernas a altas horas de la noche y la única forma de calmarlas era hecharme agua en la zona, era efectivo, en eso me levanté gracias a una gran picazón en las piernas, me levanté lo más silenciosa posible ya que sabía que al siguiente día el esposo de mi tía tenía que arriar a los caballos al establo de la finca, por ende tendría que levantarse dentro de unas dos horas y no quería interrumpirle su sueño (eran las 3 AM aprox.) así que fui al baño a refrescarme y de paso hacer mis necesidades, luego cuando terminé y volví a la cama escuché a mi tía:
—CHOKO! (censuro mi verdadero nombre) ¿QUÉ HIJUEPUT*S HACES LEVANTADA A ESTA HORA? MI MARIDO SE TIENE QUE LEVANTAR Y TU JODIENDO A ESTAS HORAS, QUE PEREZA CONTIGO.—Técnicamente tenía fama de ser una trasnochadora, pero en ese momento quise colaborar y ella solo se queja, así que no dije nada y volví a la cama, me dormí más rápido que pude, bueno, día siguiente, desayunamos, chapoteamos en la piscina, nos bañamos y nos fuimos tal cual y como llegamos.
Bueno, el día anterior mi mamá había salido y regresó, por eso llegó a dormir, (antes de eso nos sacó a mi primita y a mi a dar un paseo por el parque del pueblo) luego llegó a dormir.
En eso, mi tía salió a beber con su esposo y llegó casi que borracha pero en sus cinco sentidos, llegó gritando diciendo que quería dormir bien por qué esta '''''CANSADA''''' y no quiere que la molesten, fue algo como:
—Y USTED CHOKO, NO QUIERO QUE SE LA PASE EN ESE MALPARIDO CELULAR TODA LA NOCHE YENDO PARA ACÁ Y PARA ALLÁ CON EL, NO JODA.—En realidad, no me había lastimado tanto, pero si me hizo sentir mal. En eso mi mamá se despertó gracias a los gritos y ella al escuchar eso se enojó, se le salió humo por las orejas y cuando mi mamá se enoja y grita, todos se quedan callados con la palabra en la boca sin saber que decir ahora (que de hecho se lo heredé jaja) diciendo que era una egoísta:
—¿¡COMO TE ATREVES A HABLARLE A MI HIJA DE ESA FORMA?! NUNCA FUÍ TAN GROSERA CON MIS SOBRINOS, ELLOS ME AMAN BASTANTE POR QUE LES DOY EL AMOR QUE SE MERECEN, SIEMPRE FUISTE UNA MADRE TAN ODIOSA QUE HASTA TUS HIJOS TE TIENEN MIEDO, SAQUÉ A PASEAR A TU HIJA POR QUE SABÍA QUE TU NO TENDRÍAS LA PACIENCIA PARA HACERLO!.—Ya había visto a mi mamá así antes así que no estaba sorprendida, solo que tenía la culpa encima.
Esa misma noche, ya eran las 11 PM, mi mamá me dijo que empacara todo lo mío y nos fuéramos, como ya no salía transporte a esas horas, nos quedamos en un hotel y al día siguiente agarramos un bus después del de mi tía, ya que a la primera vez que fuimos al local de los buses, ellos estaban haciendo fila y mi mamá, igual que yo, evita toda amenaza.
Llegamos a casa y mi mamá estuvo enojada con mi tía durante 1 año, se reconciliaron en chat hace 6 meses, pero yo? No he hablado con ella desde ese día, la perdoné de forma interna, pero no la quiero en mi vida.
Tengo un primo, su hijo, que es un otaku y un friki, y al igual que yo, se la pasaba todo el día en el PC, así que supongo que se desquitó conmigo de actitudes ajenas a las mías ya que yo le recordé a su hijo (él no suele ir a paseos, y me gustaría a mi también poder tampoco ir a ninguno), prácticamente fui su saco de boxeo, y yo odio que me usen. Lindo día/tarde/noche! y espero haberlos entretenido con mi historia
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2020.06.13 16:43 Ghost_Rider_Girl Los Horrores detras de la puerta

Abrire las puertas a lo mas secreto y mas intimo de las cosas que pasaba detras de las puertas cerradas.
Pero eso sí, les advierto mis fieles lectores, son cosas muy desagradables y perturbadoras que hasta el momento de escribirlas vuelvo a vivir esas terribles experiencias. Se me revuelve el estomago como si estuviese allí de nuevo. Asi que si estan con un pie dentro y el otro afuera, les recomiendo, NO LEAN! Talvez sea dificil de digerir.
Bueno, anteriormente les escribí una pequeña experiencia de como escojian victimas las mujeres de confianza de Naason sin entrar en lujo de detalle... Cristianas, de familia activa en la iglesia, muchachitas sumisas conforme la "doctrina", virgenes, algunas lindas de complexion, otras con lindo cuerpo, buen testimonio, lindo character, un poco ingenuas etc. Saben a lo que me refiero. Tenian que llenar la mayoria de estos requisitos para asegurarze estas mujeres que iban a poder manipularlas a su manera. Torcian la palabra de Dios a su convenienca para las fechorias que planiaban hacer con nosotras.
Dejenme decirles: yo vivia tan feliz en mi ignorancia, en mi felicidad ficticia donde creía que estaba a salvo de la maldad del hombre, de la corupcion, de personas sin valores. Pensaba, ¿que mal me podria pasar en la iglesia verdadera LLDM ó dentro las actividades que se requirian de mi?, una senorita virgen y sin malicia. Con decirles que mis padres me tapaban los ojos cuando actores se besaban en alguna pelicula de niños. Tanto era el cuidado de mis padres, y tanto me esmeraba yo para ser su orgullo, no les queria fallar a ellos, ni a la iglesia, ni al "Santo Siervo del Señor". No queria ser una tristeza, para El en especial. A cualquier "bendicion" que se me invitaba, estaba tan programada a nunca decir que no siempre y cuando estubiera disponible, el aseo del templo, consagracion, servir en la pastoral, visitar enfermos, predicar, el coro, ventas pro construction y la lista de "bendiciones" sigue y sigue. Todo muy bien, todo muy limpio todo muy santo hasta que un dia me concideran para la BENDICION, EL GRAN PRESTIGIO, LA MAS GRANDE HONRA de ser parte del servicio DEL HOMBRE MAS SANTO, EL REPRESENTANTE DEL SEÑOR AQUI EN LA TIERRA! No me podia imajinar mi suerte! Ahora con mas razon me consagraba, no me queria ver falta delante de su precencia, decian las lenguas que el escudriñaba los corazones y leía los pensamientos porque Dios estaba en El. Hijoles pero que nervios!!!
Al momento de querer entrar a ese grupo los encargados de esa nueva administracion nos citaban a todos los aspirantes para aconsejarnos de la atencion tan especial que se requireria de cada uno de nosotros, jovenes y señoritas. Recuerdo poninan mucho emphasis en la discrecion que se requireria de cada uno de nosotros, no podriamos hablar ni de lo que se hablaba en las juntas mucho menos lo que pasara en la casa del Apostol a NADIE! Por lo contrario serias conciderado un indiscreto hasta un espia! Lo describían como si fuese un gran pecado seguido leían el pasaje de la biblia (Proberbios 24:15 15 No aceches, oh impío, la morada del justo, no destruyas su lugar de descanso; 16No hagas planes malvados en contra del hombre honrado, ni causes destrozos en la casa donde vive, 17No aceches, oh impío, la morada del justo; No destruyas su lugar de descanso;) Cualquiera que cometia una indiscrecion, asi les iba! Les decian hasta de que se iban a morir! Casi la condenacion en vida, y no hablo de indiscreciones grandes sino cosas incipidas... los usaban como ejemplo y los avergonzaban, y decian que les iria mal en su vida. Nos metian mucho miedo.
A la mayoria de los jovenes masculinos se les asignaba estar de guardia afuera, a las jovenes señoritas debian encargarse del cuidado de la "mujer" dentro de la casa. Limpieza y servir comida usualmente. Teniamos que continuar con buena atendencia en las oraciones y actividades, ser el ejemplo de los demas jovenes porque estabamos "cercas del SDD". Y a cada joven y señorita se les asignaba un dia de la semana en la cual el ó ella debia presentarse no importara que tubiera classes ó trabajo, se les incitaba perder un dia de su vida cotidiana. El que no iba se les acusaba de tener una fé pobré, ó que no entendia la importancia de su Señor quien debian atender. El indoctrinamiento era constante.
Esto era el grupo general de servicio "Apostolico". Al lo que habia un grupo aun mas especial, secreto y exclusivo en lo cual las integrantes se convertian automaticamente en incondicionales sin apuntarse. Las mujeres de "confianza" de Naason y asignadas a reclutar a estas jovenes, primero empezaban a preocurarlas, y darles mas "bendiciones" que a las demas. El proposito era hacerlas sentirse en "deuda" y que eran "especiales" por la "confianza" que el SDD les empezaba a dar al permitirles estar allí mas que otras jovenes, y la parte obscura era para que el señor Naason les hechara el ojo para sus otros propositos perversos.
Estas mujeres empezaban a tener un cuidado extremo con estas niñas ingenuas. Les decian "que a la que mucho se le da mucho se le demandaria" y hablaban de el servicio que le daban a el Señor Jesucristo como Marta y Maria Magdalena. En varias ocaciones tambien hablaban de el Rey David, de que cuando era viejo fueron y buscaron una joven muy hermosa que le atendia y le calentaba por las noches. Uno sin malicia solo pensaba que nos tocaria como sobarle los pies y la espalda, no nos pasaba por la cabeza dormir con el para "calentarlo" puesto que tenia a su esposa y ademas, gracias a las avenzadas tecnologias existe ya la calefaccion. Hasta que un dia te dicen que lo recivas con un beso...en los labios... uno no sabe que pensar ¿Talvez es una forma de saludar con amor y respeto? ¿Talvez en los tiempos antigos se saludaba de esa forma? Sin questionar, hace lo que se le ordena, porque no se quiere ver "falta de fé". Hasta que llega el momento que la mujer CELESTINA piensa que ya estas lo "suficiente madura" "espiritualmente hablando" en enseñarte los "trabajos" a lo cual te estaba preparando y ya estabas predestinada.
A llegado el punto en la cual te enseñarian tus "MENTORAS" tus nuevo deberes, de los cuales seria de grandisima "honra y exclusividad". Puesto a que disque estos "mismos trabajos" eran lo que aquellas mujeres cercas del Señor Jesucristo, y otros Siervos de Dios "ejercían" en aquellos tiempos para ayudarles adquirir a esos hombres Santos un "descanso". Convocaban a la muchacha ó muchachas que la mujer habia preparado con tiempo, a reunirse con ella para despues llevarla/s con el "hombre de Dios". Mientras, les seguia indoctrinando arduamente hasta llegar al lugar de destino. Llegando al lugar indicado la mujer CELESTINA le indica a la niña/s que vayan a una habitacion ó baño y se pusieran una LINCERÍA que ella les trajo. Lo habia comprado con el dinero que las jovencitas le habian porporcionado para su "uniforme para servir". Las muchachas se ponen nerviosas y palidas, unas corren al baño y otras solo se hacen bolita y se sostienen sus estomagos de los nervios, puesto a que se les hacia hasta pecado ver esa ropa, mucho mas ponersela. Al ver la reaccion de la muchacha/s habla con ellas diciendoles que no habia motivo por lo cual deberian reacionar de esa forma, que estarian frente al hombre de Dios, y Dios estaba en el, que "El era Dios" que nos conocia hasta lo mas intimo de nosotras. "No habia motivo alguno porque esconderse de El". Tambien decia que su trabajo como "siervo de Dios" era extremo y agotador "mas aya que cualquier ser humano común, y debido a ésto, El tenia "ciertos derechos dados por Dios" y requeria "un trato, y cuidado especial" mas aya del que su esposa podría darle. Y seria nuestra responsabilidad darle a El ese "descanso y trato especial".
Estabamos predestinadas para esto, esto era el proposito de nuestras vidas. Aun nerviosas puesto que todo esto era nuevo para nosotras obedecimos poniendonos la linceria mostrando mayor parte de nuestros cuerpos. Y ahora tocaba vernos con EL en persona, la cual se nos indico que encuanto lo vieramos lo saludaramos con un abrazo y beso en los labios, y si Dios le inspiraba acariciarnos no hacernos para un lado, y que quitaramos nuestra timidez, si no el no se sintiera en "confianza" con nosotras, y jamas ya nos tocaria esta "enorme bendicion"... Al encontranos con El nos quedamos sorprendidas... estaba en ropa interior! Nuestro corazon corría al mil por hora de los nervios! nunca lo habiamos visto asi vestido. Le besamos en la boca y abrazabamos una tras la otra . Lo cual enseguida nos acomodan a todas frente a El y nos dice " ustedes seran mi Marta Y Maria como en el tiempo del Señor Jesucristo, y Dios les permitio a lo mas intimo de mi recamara". Luego en tono amenazante nos dice "¡PERO AY DE AQUEL QUE HABLE Ó DIGA LO QUE PASE DENTRO DE MI INTIMIDAD PRIVADA, PORQUE DIOS LES PAGARIA POR SACAR LO QUE ERA SECRETO DE DIOS!" En seguida se sienta en un sofa y empezamos un baile que habiamos con anticipo practicado con mucho esmero, jamas pensabamos que usariamos este tipo de vestuario mientras presentaríamos la coreografia. Despues cada muchacha con un solo, mientras las otras esperaban su turno se les indicaban se sentaran alrededor de el y le dieran masajes ya séa en sus hombros ó pies, puesto que nuestro proposito era entretenerlo, que se relajara, y se sintiera en confianza con nosotras. Acabandose los bailes nos dice "me habeís causado grande alegria, y sere yo quien escojere sus maridos". Nunca dijo cuando... pero el caso era que nunca podriamos noviar con nadie, puesto que con tan solo hablar ó amistar con un joven seria faltarle en gran manera a el "Siervo de Dios" seria tracionar su confíanza! Sentiamos que nuestra salvacion estaba en juego al estar tan cerca de El y desobedecerle.
Al poco tiempo nos pide lo mas preciado que teniamos cada uno de nosotras... nuestra inociencia. Nos iba a desvirtuar...Arrebato nuestra virginidad! Pero con tiempo en anticipo las mujeres mencionaban que si el nos quisiera tomar, era nuestro darle lo que el deseára... no entendiamos bien esa parte cuando nos decian eso, ó mas bien no queriamos entender. Cuando a mi se me pidío eso lo primero que me vino a la mente fúe "que hice tan mal para que este hombre me quiera hacer ésto"... Y al salir de allí, sangrando,lastimadas, dolidas, y traumadas debiamos salir como si no habia pasado nada...Pasando esta estapa ya se nos incitaba a ser orgias con el, y al poco tiempo se nos enseño como realizar sexo ORAL. Esto se hacia con El y tambien debiamos practicarlo entre nosotras!!!! Todo esto para complacerlo y que logré El "descansar". Cosas realmente degradantes y perturbadoras ! En el transcurso de ésto, mientras no venía a nuestro citío se nos mandaba decír que nos extrañaba y que queria vernos, y la forma de alegrarlo de lejos seria a base de mandarle fotos... ¡PERO QUE FOTOS!... Se nos obligaba mandarle fotos pornograficas! ESTILO PLAYBOY! Mientras tanto se nos asignaba ver fotos y viedos PORNOGRAFICOS para agarrar ideas!!! A algunas muchachas les daban hasta ALCOHOL!
Estas cosas pasaban en las recamaras de sus casas, officinas, tambien dentro de su GRAN RECAMARA que tiene en su OFFICINA en el terecer piso de Guadalajara, sip allí donde decoran tan lindo durante las fiestas, detras del templo enorme, donde miles de feligreses se toman tantas fotos justo afuera. Sip allí tambien. De hecho allí mas que cualquier lugar puesto a que todas sus esclavas sexuales de todo el mundo tenian que ir a Guadalajara para las festividades, era casí obligatorio. Y El...pues tenia que aprobechar... me imagino todos los feligreses de la iglesia pensaban talvez que era el tiempo cuando el SDD "hablaba mas con Dios" y se "consagraba", eso pensaba yo...antes.
Bueno créo yo lo mas vergonzoso y degradanté que nos tocaba hacer era cuando te tocaba la "bendicion" de acompañarlo a una "Gira Apostolica" ó a un viaje. En el transcurso de elló se nos asignaba lo inombrable! Ciertos dias te tocaba estar a su lado de la cama "para velar sus sueños", El con su esposa a lado. En la cual la tarea consistia de sobarle los pies, despues de que se apagaran las luces y no habia ruido alguno tenias que recorrerte junto a su pelvis y hacerle masaje con las manos en su PENE y ya que estaba erecto meter la cabeza bajo las cobijas y hacerle sexo oral hasta que quedaba dormido, daba tanto ASCO puesto que sudaba mucho! Pero no solo llevava a sus esclavas sexuales, si no tambien otras mujeres y muchachas que no tenian ni idea. Por eso era clave la discreccion extrema... Para ayudar con "el lavado de cerebro" y otro motivo por la cual era requisito ir a Guadalajara durante las festividades era porque nos daban "cursos de indoctrinamiento" en lugares secretos las mujeres DIACONISTAS de la iglesia. La mayor parte de nuestra estancía allí debiamos atender a esos cursos. Si no ibamos se le notificaba a nuestra MENTORA y así nos iba... se nos inducia tantisimo miedo a cometer cualquier indiscresion por las consequensias de condenacion ó castigos de Dios que se nos viniera encima... pero todas estas "bendiciones" era el merito infierno!
Reitero, muchas de las madres y Padres de estas jovencitas no tenian idea lo que pasaban. Solo sabian que iban a servir, y que con esto toda la casa de la joven estaria en bendicion y era de grande honra. Las otras pocas, mucho menos afortunadas, sus mismas madres las preparaban para esta "bendicion",el indoctrinamiento fúe la mayor parte de su vida.
Es gracioso que nos tachan de apostatas, cuando el apostata MAYOR, é impostor y hereje eran ellos, empezando con estos falsos Apostoles Aaron, Samuel y Panzon, digo Naason. Diciendo que el mismo Señor Jesucristo tienia esos "derechos" con tal de salirse con sus porquerias. MI SEÑOR JESUCRISTO FUE EL CORDERO PERFECTO, SIN MANCHA NI PECADO! Lastima que tuvimos que pasar por tanto abuso!
Queridos lectores, esta es la cruda realidad. Esto es lo que sucedía detras de puertas cerradas.
Gracias por léer.

MiDiosEsReal

SeHaraJusticia

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2019.11.24 16:45 Davidemagx Un hombre corriendo, un puente y una bala redentora

Salir a correr de noche era todo lo que Joel hacía para traerse paz a la cabeza al final de cualquier jornada de mierda. Las cosas en casa no iban bien, de todas maneras, con la esposa mayormente ocupando en el tiempo en chicanearlo entre queja y queja. Trabajaba de lunes a lunes, de sol a luna, como electricista y aunque había sido difícil al comienzo, la excelencia y una ética laboral impecable le procuraron abundancia. Eso y el hecho de ser el único electricista competente de su área.
Apenas terminado el colegio y a falta de recursos para ir a la universidad comenzó a trabajar con su padre, quien fuera, como mucho, un electricista mediocre del que sin embargo aprendió un oficio. Verlo morir por una descarga eléctrica durante un accidente que se podía haber evitado por completo lo llevó a ser sumamente cuidadoso al momento de trabajar, el recuerdo del olor a carne humana chamuscada le servía como suficiente escuela para no seguir los mismos ejemplos de su padre. Los años y la práctica lo volvieron el profesional autodidacta que era ahora, siendo siempre un planificador meticuloso que sometía cada trabajo al más arduo de los controles para cubrir minuciosamente hasta el último detalle. Todo ello era también el reflejo de su persona, una caracter sereno pero constituido por el respeto, la caballerosidad, el orgullo y los buenos modales. Siempre una persona íntegra y recta que no cedía a las tentaciones del vicio, los malos hábitos o la pereza.
Conoció a Elsa, su esposa, durante un trabajo de instalación, siendo él un hombre reservado no hizo un sólo avance sobre ella, tampoco se dedicó a mirarla más de lo necesario durante los breves intercambios que tenían referidos al trabajo por realizarse. Fue ella, en cambio, quien avanzó sobre él durante una convidada matera aunque no sin toparse primero con algunas constricciones que anularon sus intenciones iniciales. Verán, producto de haber cuidado a su entonces viuda madre, una profunda y marcada contemplación de la figura femenina lo llevó a idealizarlas de tal manera que era incapaz de "ofenderlas" con piropos o incluso flores. Eventualmente cedió ante la insistencia y terminó el trabajo en casa de Elsa al mismo tiempo en que ella iniciaba los papeles de divorcio para irse con él.
Veinte años de casado más tarde, un cincuenta y medio años de edad Joel exhibía las limaduras de una relación un tanto tóxica con una Elsa que tenía de buena mujer lo que el ácido tiene de dulce, exigiendo más de lo que debía y aportando lo mínimo para hacer sustentables el matrimonio y el sustento del hogar, sofocando a un Joel que pudiera pasar por conformista o plenamente sometido si tan sólo se le ocurriera ponerse firme con ella con un "¡Te voy a dejar como dejé a mi ex marido y vas a ver que no te va a dar bola ni el loro!", palabras que aprendió a odiar en silencio cada vez que las oía. Si no fuera por aquella imagen que tenía de la mujer, por los valores con que se crió y una ciega creencia en la institución familiar, ya se habría separado. En su lugar, reemplazó descontentos con carga laboral extra y pseudo actividades que le servían para llenar espacios horarios y disminuir la presencia en lo que mentalmente definía como "La Guarida de la Harpía".
A su estado mental flagelado por la inclemente Elsa, sin embargo, lo apoyaba un cuerpo saludable y una vitalidad envidiable. Aunque algunas canas habían manchado los costados de su cabello corto a la altura de las patillas y orejas, una buena alimentación y jamás haber probado alcohol más una rutina de ejercicios que mantuvo durante 18 de sus 20 años de casado, lo acercaron más a parecerse a un bonsai milenario arraigado en lo alto de una montaña que la simple expresión de saludable en todo sentido. El cuerpo marcado y fornido junto a la piel ligeramente tostada por la exposición al sol de algunos laburos la intemperie le ganaron el aspecto de la madera tallada que solo se acentuaba con el miel de unos ojos de mirada profunda. Cada noche a las diez en punto, siempre un hombre de disciplina, justo cuando la harpía comenzaba a batir las plumas con tempestad de frente, se calzaba sus zapatillas deportivas, pantalón de jogging y remera, reproductor de música en celular y auriculares a todo volúmen para acallar las voces que intentaban desviarlo de su camino justo y la bondad al homicidio y la desgracia. Nada que un poco de death metal no pudieran aplacar al cabo de unos kilómetros de corrida.
La trayectoria era siempre la misma, salir de casa por el frente caminar hasta la esquina, de allí doblar a la izquierda y arrancar con trote hasta la avenida a unas ocho cuadras de distancia, seguirla hasta el enganche con la ruta y desde allí hasta las afueras de la ciudad hasta atravesar el puente que salía de los límites del pueblo y de regreso.
Mientras corría masticaba la lengua ansiosa de haberla contenido ante la inclemencia de la harpía durante los actos de rapiña sobre su compostura similar a una falange, aunque 20 años de ello habían penetrado unos cuantos escudos dentro. No lo suficiente para desbandarla, si lo justo para hacer mella. Aguantaba, con algo de resentimiento.
A medida que la corrida lo llevaba más y más lejos de la ciudad, los pensamientos se volvían más violentos. Pasaban del repaso de los eventos al llegar a la avenida, a las hipotéticas devoluciones que habrían desbarrancado los argumentos de la hostigadora tan pronto pisaba la ruta. Sobre el tramo final, cuando la violencia se había hecho manifiesta en toda la complexión de su rostro, la contemplación del asesinato de formas que eran la epítome del sadismo. Porque prenderle fuego las piernas mientras le arrancaba la lengua con una pinza calentada con soplete, a la vez que la pinchaba con un destornillador en el abdomen como pensaba con odio palpable cien metros antes del llegar a la toma del puente era quizás un arte que practicaba mentalmente más que un acto de salvajismo emocional, perdía hasta el último despojo de lo que podía considerarse un hombre civilizado.
No obstante la creciente agresividad durante el trayecto encontraba su fin al atravesar el ya mencionado puente. Para cuando el cansancio y el oxígeno le hubieron purgado hasta el último demonio e intención asesina, se veía de pie al otro lado. Transpirado, renovado. Así volvía la civilización a sus orígenes, su proceso de limpieza y purificación lo retornaban a un estado completamente sereno. Funcionaba. Al menos hasta esa noche...
La harpía había estado callada durante la tarde, sospechosamente silenciosa; ningún mensaje intenso mientras estuviera él trabajando, ningún insulto, ningún reclamo injustificado. Pensó sería un día excepcional y se convenció de ello, creyendo llegar ese día a casa y encontrarla con el rostro caído y un "Perdón" entre los labios para recibirlo. De buena gana e intención pasó por la florería y ordenó el más costoso buqué, atado con un listón rosa como fuera el color favorito de Elsa y se dirigió a casa con media sonrisa escondida tras la comisura de los labios. Optimista.
Estacionó la camioneta en la entrada y de antemano escondió el ramo de flores tras la espalda ante la chance de que su esposa lo viera por la ventana. Lento pero a paso firme llevó sus expectativas hasta la puerta y entró para encontrar a la amada no donde siempre estaba a esa hora del día, sentada en el sofá, mirando la novela. La escuchó cantar en la pieza, escaleras arriba, y se dirigió hasta ahí. Sólo que al acercarse cada vez más, escalón a escalón, el canto no era tal. Era una vocalización que jamás la había escuchado hacer, una forma de sonido que desconocía. Había movimiento en su voz también y golpes de respaldo de cama contra la pared, para que cerrara las cuentas. Silente como una sombra, abrió la puerta de la habitación para encontrar a la harpía tumbada de espaldas al tiempo que entre gemidos profería "¡Cogeme como ese inútil no sabe!". Ninguno de los dos se percató de su presencia, sumidos en el éxtasis de la lujuria, ni la harpía ni su vecino... En silencio para no molestarlos descendió y se dirigió al lavadero, donde sacó de entre la ropa sucia una remera, un joggin, se puso las zapatillas y descartó el buqué en el canasto de la ropa sucia. Los auriculares no pudo buscarlos, estaban en la habitación donde los amantes seguían su acto en completa ignorancia de la tercera presencia. Como remate a la humillación se habían vuelto verbalmente ruidosos. "¡Me vas a hacer acabar..." otras palabras que jamás la había escuchado decir, "...otra vez!".
Sin auriculares no tuvo como apagar aquel ruido. Fue por eso que se detuvo unos pasos antes de completar la carrera atravesando por completo el puente, una moto cruzó a toda velocidad junto a él. Necesitaba cerrar esto de otra manera y éste sería el día en el que daría vuelta la mesa. No le importaba ir a la cárcel mientras tuviese su merecida retribución. Se dio vuelta, sintió el impacto seco de un objeto a toda velocidad en el centro de su frente, arrastrando toda la ira asesina desde la corteza a la raíz a medida que entraba y viajaba por su cerebro para salir con violencia por la nuca, abriéndole la cabeza en una explosión que esparció los restos de su masa encefálica en línea recta, hasta hacerlo involuntariamente completar su trayectoria habitual. Quedó tendido de espaldas sobre el puente su cuerpo y al otro lado toda su mente. Jode un poco que su último pensamiento haya sido "arrancarle a mordidas la verga a ese negro hijo de puta"...

"Y es por eso que no deben vestir ropa negra cuando salen a correr de noche..." dijo el policía en la presentación escolar a una audiencia de niños de 4to grado.

Fin.
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2017.10.18 21:39 RaulMarti LA IMPOSICIÓN RELIGIOSA CRISTIANA EN SUDAFRICA Y SIMILITUDES CON LA DE AMERICA

Se publica hoy en España el libro “Prohibido nacer” en el cual el cómico estadounidense Trevor Noah recuerda su infancia, adolescencia y juventud , y en su primer capítulo habla de la imposición de la religión cristiana en su país: Sudáfrica . Nacido en el seno de una familia muy religiosa, de niño recitaba de memoria cualquier versículo de la Biblia.
¿Tendrá esto algún parecido con la imposición de esa religión por parte de las órdenes católicas evangelizadoras (dominicos, franciscanos, jesuitas) durante la época de la colonización en América?
 COMIENZO del 1er, CAPÍTULO DEL LIBRO 
Yo tenía nueve años cuando mi madre me tiró de un vehículo en marcha. Fue un domingo. Sé que era domingo porque volvíamos de la iglesia a casa, y durante toda mi infancia fui a misa los domingos.
No faltábamos nunca.
Mi madre era —y sigue siendo— una mujer profundamente religiosa. Muy cristiana.
Como todos los pueblos indígenas del mundo, los negros de Sudáfrica adoptamos la religión de nuestros colonizadores.
** Cuando digo «adoptamos», quiero decir que nos fue impuesta**.
El hombre blanco era bastante duro con los nativos. «Necesitáis rezar a Jesús», les decía. «Jesús os salvará.»
** A lo cual el nativo replicaba: «Claro que necesitamos que alguien nos salve, pero que nos salve de vosotros, aunque esa es otra cuestión. Así que, en fin, a ver qué tal el Jesús este»**.
Toda mi familia era religiosa, pero mientras que mi madre era superforofa de Jesús, mi abuela equilibraba su fe cristiana con las creencias tradicionales xhosa con las que había crecido y se comunicaba con los espíritus de nuestros antepasados.
Durante mucho tiempo yo no entendí por qué tanta gente negra había abandonado su fe indígena para adoptar el cristianismo.
Pero cuanto más íbamos a la iglesia y más tiempo pasaba yo sentado en aquellos bancos, más cosas aprendía sobre cómo funciona el cristianismo: si eres nativo americano y rezas a los lobos, eres un salvaje.
Si eres africano y rezas a tus antepasados, eres un primitivo.
** Pero cuando la gente blanca reza a un tipo que convierte el agua en vino, pues mira, eso es sentido común**.
Como todos los pueblos indígenas del mundo, los negros de Sudáfrica adoptamos la religión de nuestros colonizadores.
** Cuando digo «adoptamos», quiero decir que nos fue impuesta**.
De pequeño iba a la iglesia, o a alguna de sus actividades, al menos cuatro noches por semana.
Los martes por la noche tocaba plegaria. Los miércoles, estudio de la Biblia. Los jueves, Iglesia Juvenil. Los viernes y los sábados los teníamos libres (¡a pecar!). Y los domingos íbamos a la iglesia. A tres iglesias, para ser exactos.
La razón de que fuéramos a tres iglesias distintas era que mi madre decía que cada una le proporcionaba algo diferente.
La primera ofrecía alabanzas jubilosas al Señor. La segunda, un análisis profundo de las Escrituras, algo que a mi madre le encantaba. La tercera, pasión y catarsis. En esta última realmente sentías que tenías al Espíritu Santo dentro.
Y mientras íbamos de una iglesia a otra, de forma casual y sin proponérmelo, empecé a darme cuenta de que cada una de ellas tenía una composición racial distinta: la iglesia jubilosa era mixta.
La iglesia analítica era blanca.
Y la iglesia apasionada y catártica era la negra.
La iglesia mixta, la Rhema Bible Church, era una de esas megaiglesias enormes y supermodernas de los barrios residenciales.
El pastor, Ray McCauley, era un exculturista de sonrisa enorme y personalidad de cheerleader. Ray había quedado tercero en el certamen de Míster Universo de 1974. Aquel año el ganador fue Arnold Schwarzenegger.
Cada semana se esforzaba al máximo para que Jesús molara. Había gradas tipo estadio y una banda de rock que tocaba los temas más recientes del pop cristiano contemporáneo.
Todo el mundo cantaba, y si no te sabías la letra no pasaba nada, porque aparecía escrita allí arriba, en el Jumbotron. Era un karaoke cristiano, básicamente. Siempre me lo pasaba bomba en la iglesia mixta.
La iglesia blanca era la Rosebank Union de Sandton, una zona muy blanca y adinerada de Johannesburgo. Me encantaba la iglesia blanca porque no me hacían ir a misa. A misa iba mi madre y yo me quedaba en el espacio reservado para la catequesis de los jóvenes.
En catequesis leíamos historias muy chulas. Noé y el Diluvio era una de mis favoritas, obviamente; me llegaba a un nivel muy íntimo. Pero también me encantaba la historia de cuando Moisés separó las aguas del Mar Rojo, y la de David y Goliat y la de cuando Jesús echó a palos del templo a los mercaderes.
Crecí en un hogar que tenía muy poco contacto con la cultura popular. En casa de mi madre estaba prohibido escuchar a los Boyz II Men.
¿Canciones sobre un tipo que se pasaba toda la noche ligándose a una chica?
No, no, no. Prohibido. Los demás chavales de la escuela cantaban «End of the Road» y yo no me enteraba de nada. Había oído hablar de los Boyz II Men, claro, pero la verdad es que no tenía ni idea de quiénes eran.
Las únicas canciones que me sabía eran las de la iglesia: canciones elevadas y edificantes que alababan a Jesús.
Lo mismo pasaba con el cine.
Mi madre no quería que me contaminaran la mente todas aquellas películas de sexo y violencia; no, ni hablar.
Así que mi película de acción era la Biblia. Mi superhéroe, Sansón. Era mi He-Man. ¿Un tipo que mataba a mil personas a golpes con la quijada de un burro? Menudo jefazo. Al final llegabas a Pablo y sus cartas a los Efesios y la trama se perdía, pero el Antiguo Testamento y los Evangelios…
Podía citar cualquier pasaje, incluyendo capítulo y versículo.
En la iglesia blanca se celebraban competiciones y concursos relacionados con la Biblia cada semana, y yo ganaba a todo el mundo de calle.
Luego estaba la iglesia negra. Siempre se estaba celebrando algún servicio religioso negro en alguna parte, y nosotros íbamos a todos.
En el municipio segregado solían instalar carpas y los celebraban al aire libre, al estilo evangelista.
Normalmente íbamos a la iglesia de mi abuela, una congregación metodista a la vieja usanza: quinientas abuelitas africanas con blusas blancas y azules, las Biblias bien agarradas y asándose pacientemente bajo el tórrido sol africano.
Ir a la iglesia negra era duro, no voy a mentir.
No había aire acondicionado. La letra de las canciones no aparecían en el Jumbotron.
Y los servicios no se terminaban nunca, duraban tres o cuatro horas como mínimo, lo cual me confundía, porque en la iglesia blanca no pasaban de una hora; entrabas, salías y gracias por venir.
Pero en la iglesia negra me tiraba una eternidad allí sentado, intentando entender por qué el tiempo avanzaba tan despacio. ¿Acaso es posible que el tiempo se detenga?
Y si es posible, ¿por qué se detiene en la iglesia de los negros y no en la de los blancos?
Al final decidí que los negros necesitábamos más tiempo con Jesús porque sufríamos más. «Vengo a aprovisionarme de bendiciones para toda la semana», solía decir mi madre.
Cuanto más tiempo pasáramos en la iglesia, pensaba ella, más bendiciones acumularíamos, como si aquello fuera una tarjeta de puntos de Starbucks.
La iglesia negra se fundamentaba en la gracia redentora.
Si era capaz de aguantar hasta la tercera o cuarta hora del servicio podía ver al pastor expulsar demonios de la gente.
Los feligreses poseídos por demonios echaban a correr por los pasillos como dementes, gritando en lenguas extrañas. Los ujieres los reducían a la fuerza, como si fueran matones de discoteca, y los inmovilizaban para que el pastor pudiera hacer su trabajo.
El pastor les agarraba la cabeza y se la sacudía violentamente de un lado a otro, gritándoles: «¡Yo expulso a este espíritu en el nombre de Jesús!».
Había pastores más violentos que otros, pero lo que todos tenían en común era que no paraban hasta que el demonio se marchaba y el feligrés afectado se quedaba inerte y desmayado sobre el escenario. Porque el endemoniado en cuestión tenía que caerse al suelo. Si no se caía, quería decir que el demonio era poderoso y que el pastor necesitaba atacarlo con más fuerza.
Podías ser un defensa de la Liga de Fútbol Americano que daba igual. El pastor tenía que derribarte.
¡ Dios bendito, qué divertido era aquello !.
Karaoke cristiano, relatos de acción protagonizados por tipos malos y curanderos violentos inspirados por la gracia divina: caray, me encantaba la iglesia.
Karaoke cristiano, relatos de acción protagonizados por tipos malos y curanderos violentos inspirados por la gracia divina: caray, me encantaba la iglesia.
Lo que no me gustaba era el viaje a la iglesia. Nos dejábamos la piel para llegar hasta allí.
Vivíamos en Eden Park, un pequeño barrio residencial muy a las afueras de Johannesburgo.
Tardábamos una hora en llegar a la iglesia de los blancos, cuarenta y cinco minutos más en llegar a la mixta y otros cuarenta y cinco hasta Soweto, que era donde estaba la iglesia de los negros.
Y luego, por si eso fuera poco, algunos domingos volvíamos a la iglesia blanca para el servicio especial vespertino.
Cuando por fin llegábamos a casa por la noche, yo me desplomaba en la cama.
Aquel domingo en concreto, el domingo en que mi madre me tiró de un vehículo en marcha, empezó como cualquier otro domingo.
Mi madre me despertó y me hizo gachas para desayunar. Yo me bañé mientras ella vestía a mi hermanito Andrew, que por entonces tenía nueve meses.
Luego salimos al aparcamiento, nos montamos en el coche y, cuando ya teníamos los cinturones de seguridad puestos y estábamos listos para irnos, el coche no quiso arrancar. Mi madre tenía un Volkswagen escarabajo viejísimo y hecho polvo, de color mandarina intenso, que había comprado por cuatro duros.
Y la razón de que lo hubiera comprado por cuatro duros era que siempre estaba averiado. Todavía hoy sigo odiando los coches de segunda mano. Casi todas las cosas que han salido mal en mi vida han tenido en su origen un coche de segunda mano.
Por culpa de un coche de segunda mano acababa castigado en la escuela por llegar tarde. Por culpa de un coche de segunda mano nos quedábamos tirados y teníamos que hacer autoestop en el arcén de la autopista. Un coche de segunda mano fue también el culpable de que mi madre se casara.
De no haber sido por aquel Volkswagen que nunca funcionaba, no habríamos tenido que recurrir al mecánico que se convirtió en el marido que se convirtió en el padrastro que se convirtió en el hombre que nos torturó durante años y que le disparó en la nuca a mi madre.
Qué queréis que os diga, yo prefiero coches nuevos y con garantía.
Por mucho que me encantara la iglesia, la idea de pegarnos una paliza de nueve horas, de la iglesia mixta a la blanca, después a la negra y luego otra vez a la blanca, se me hacía un mundo.
Ir en coche ya era bastante suplicio, pero coger el transporte público significaba que el viaje iba a ser el doble de largo y el doble de duro.
Cuando el Volkswagen se negó a arrancar, recé para mis adentros: Por favor, di que nos quedamos en casa. Por favor, di que nos quedamos en casa.
Por fin levanté la vista, vi la mirada de determinación de mi madre y su mentón apretado con firmeza y supe que me esperaba un día muy largo.
—Ven —me dijo—. Vamos a coger los minibuses. ____________________ Para seguir leyendo el resto del capítulo
http://ep00.epimg.net/descargables/2017/10/16/6d5e6fe0233c3e28f6fe6600db4a13f3.pdf
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2017.04.06 22:52 yuensteiger The night blesses the earth

El granjero vio como su mujer ponía la panera en el centro de la mesa, él le sonrió agradecidamente pero ella le advirtió que no eran para él. - Son para los muchachos, ya sabes – dijo la mujer señalando a sus hijos que estaban entrando por la puerta del comedor, acercándose a la mesa.
Con una sonrisa gigante el granjero recibió a sus hijos, partiendo el pan, cantando “vengan, acérquense que hay pan para todo el mundo” suficientemente fuerte para que su mujer lo escuche desde la cocina. A pesar de esta puesta en escena él solo comería una porción del pan, que lo partió en trozos para que le durara todo el almuerzo.
El resto del almuerzo continuó sin mayor sobresalto, y no se volvieron a tocar temas como el sindicato o grabar un disco y mucho menos el alcalde. Hasta que se vio interrumpido por un golpeteo en la puerta de madera, que fue aumentando su intensidad, pero siempre manteniendo el ritmo. La cara de toda la familia se ilumino y una sonrisa se pintó en cada uno de sus miembros. Rápido, el más joven de la mesa, se levantó y fue a abrir a la puerta. Desde la mesa se escuchó un grito, una risa y un abrazo tan fuerte que retumbo por toda la casa.
Uno de los miembros de la banda había llegado, el tío de los muchachos. Después de fundirse en un abrazo con su sobrino pasó a los gritos y carcajadas, dándole su guitarra al muchacho para que la cargara, sabía que él tenía cierta curiosidad por la música y le gustaba estar cerca de los instrumentos desde niño. El Músico era de tez blanca como su hermana y con los mismo ojos azules profundos, ojos que lo vieron todo, pero con una nariz aguileña y una mandíbula bien definida que lo diferenciaba de ella, que con rasgos delicados y sutiles enamoró completamente al granjero de su marido. Que al poco tiempo de conocerla estaba completamente decidido a casarse con ella y hacerla la mujer mas feliz del planeta, y que nada le faltaría. Él nunca estuvo seguro si a ella le faltó algo en todos estos años de matrimonio, pero sabía que ella era feliz con él y que lo cuidaba con todo su ser.
Su cuñado también lo sabía, tanto que lo eligió para fundar la banda que tocaba en las pequeñas reuniones que hacían para festejar las cosechas, y poco a poco se fueron convirtiendo en hermanos y socios a medida que las reuniones se convirtieron en el pequeño festival que montaban en la granja cada año.
La noche que llegó su hermano músico, la madre de la casa ordeno a sus verdaderos hijos, poner sus maletas en la habitación que habían preparado para él. Ella sabía que por esta semana seria la madre de cuatro niños que debía tener a raya y que los horarios normales de la casa se alterarían, “es una vez al año, ma, vamos a divertirnos” solía decirle su hermano haciéndola girar como trompo en el medio del salón mientras bailaban.
Todos los ojos de la mesa se dirigieron a la una mujer que había en la casa, rogando por aprobación. Ella los ignoró y siguió hablando de otra cosa mientras comía, hasta el final de la cena no les dio la respuesta, que ella ya había decidido en cuanto se lo preguntaron. Era un pequeño juego que tenía para ver que tantas ganas tenían ellos de lo que le pedían. Con esta técnica pudo desactivar muchas bombas y pedidos incoherentes, que sus hijos preguntaban sin pensarlo bien.
La noche estaba estrellada y la luna iluminaba toda la granja. El mayor de los hermanos llegó con una botella de whiskey, enviado por su madre. El Granjero se dio vuelta para espiar por la puerta entreabierta y vio como su mujer le guiñaba el ojo, el sonrió y sintió el corazón lleno. Cuando llegaron los instrumentos, el Músico se sorprendió al ver también un violín y más aún se sorprendió cuando el mayor de sus sobrinos lo tomó y empezó a afinarlo. Él miró a su tío y le levanto las cejas, tenía los ojos idénticos a los suyos, los tradicionales ojos de su familia, en cambio, el más joven de la familia, era la copia exacta de su padre, incluso la barba que estaba emergiendo de su rostro, y el recortaba prolijamente para envejecer sus facciones, tenía esa tonalidad rojiza del otro lado de la familia.
El muchacho tenía un perfecto control del violín, incluso sabia jugar con el saliendo del libreto, cosa que le encantaba a su tío, que cambiaba la opinión sobre su sobrino canción tras canción. Y así la noche y el ensayo fueron fluyendo de una manera muy natural y mágica, hasta la última canción, donde los adultos dejaron los instrumentos y se dedicaron a tomar el whiskey mirando como los jóvenes se divertían y ellos solo acompañaban con los coros. Al finalizar el ensayo, el tío le paso a su sobrino menor la botella de whiskey mientras el Granjero prendía un cigarro.
El más joven de los hermanos, probó un trago y lo escupió, para risa de todos. El mayor tomó la botella se sirvió en un vaso solemnemente, y de a poco fue tragando la bebida que le quemaba la garganta, ya la conocía, de escapadas con sus amigos del sindicato. La botella volvió a su papá, mientras su tío tomo el cigarro, los cuatro se quedaron contemplando la noche y como la luna con su luz bañaba al granero y al campo en toda su extensión.
El Granjero todo el tiempo se mantuvo al margen, hamacando su silla, mirando a las estrellas, fumando su cigarro y escuchando como sus hijos mostraban sus personalidades a su tío. Los dos claramente tenían la sangre caliente, pero tenían distintos fines, miraban las cosas de distintas maneras. Ambos sentían injusticia hacia el trato que tenía esta zona del país, injusticia que se había esparcido por muchos años y quizás se siga esparciendo, una vez que él ya no esté con su tractor paseando por los campos. Estos campos, pensó, que habían visto la historia ir y venir, habían desfilado coroneles y sus guerras, y revolucionarios prometiendo tiempos mejores, todos murieron antes de ver cumplidos sus sueños o verlos destruidos por el siguiente. Sintió la brisa de otoño llevándose el humo del cigarro, sabía que esa brisa venia de otros lados y otros tiempos que vieron crecer el trigo y el maíz del campo, que vieron inundaciones y sequias. Él sintió toda la pobreza de la gente, recordó su infancia, las historias que le contaban sobre la guerra, una guerra de hermanos, una guerra de vecinos, que dejó desequilibrada la balanza. Mirando a los ojos de su hijo más pequeño, que terminaba de contar por lo que quería pelear, y marcándolo para siempre, siguió con la broma que había plantado su cuñado, pero con una profunda sinceridad, dijo:
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2017.04.06 22:34 yuensteiger La noche bendice la tierra

El granjero vio como su mujer ponía la panera en el centro de la mesa, él le sonrió agradecidamente pero ella le advirtió que no eran para él. - Son para los muchachos, ya sabes – dijo la mujer señalando a sus hijos que estaban entrando por la puerta del comedor, acercándose a la mesa.
Con una sonrisa gigante el granjero recibió a sus hijos, partiendo el pan, cantando “vengan, acérquense que hay pan para todo el mundo” suficientemente fuerte para que su mujer lo escuche desde la cocina. A pesar de esta puesta en escena él solo comería una porción del pan, que lo partió en trozos para que le durara todo el almuerzo.
El resto del almuerzo continuó sin mayor sobresalto, y no se volvieron a tocar temas como el sindicato o grabar un disco y mucho menos el alcalde. Hasta que se vio interrumpido por un golpeteo en la puerta de madera, que fue aumentando su intensidad, pero siempre manteniendo el ritmo. La cara de toda la familia se ilumino y una sonrisa se pintó en cada uno de sus miembros. Rápido, el más joven de la mesa, se levantó y fue a abrir a la puerta. Desde la mesa se escuchó un grito, una risa y un abrazo tan fuerte que retumbo por toda la casa.
Uno de los miembros de la banda había llegado, el tío de los muchachos. Después de fundirse en un abrazo con su sobrino pasó a los gritos y carcajadas, dándole su guitarra al muchacho para que la cargara, sabía que él tenía cierta curiosidad por la música y le gustaba estar cerca de los instrumentos desde niño. El Músico era de tez blanca como su hermana y con los mismo ojos azules profundos, ojos que lo vieron todo, pero con una nariz aguileña y una mandíbula bien definida que lo diferenciaba de ella, que con rasgos delicados y sutiles enamoró completamente al granjero de su marido. Que al poco tiempo de conocerla estaba completamente decidido a casarse con ella y hacerla la mujer mas feliz del planeta, y que nada le faltaría. Él nunca estuvo seguro si a ella le faltó algo en todos estos años de matrimonio, pero sabía que ella era feliz con él y que lo cuidaba con todo su ser.
Su cuñado también lo sabía, tanto que lo eligió para fundar la banda que tocaba en las pequeñas reuniones que hacían para festejar las cosechas, y poco a poco se fueron convirtiendo en hermanos y socios a medida que las reuniones se convirtieron en el pequeño festival que montaban en la granja cada año.
La noche que llegó su hermano músico, la madre de la casa ordeno a sus verdaderos hijos, poner sus maletas en la habitación que habían preparado para él. Ella sabía que por esta semana seria la madre de cuatro niños que debía tener a raya y que los horarios normales de la casa se alterarían, “es una vez al año, ma, vamos a divertirnos” solía decirle su hermano haciéndola girar como trompo en el medio del salón mientras bailaban.
Todos los ojos de la mesa se dirigieron a la una mujer que había en la casa, rogando por aprobación. Ella los ignoró y siguió hablando de otra cosa mientras comía, hasta el final de la cena no les dio la respuesta, que ella ya había decidido en cuanto se lo preguntaron. Era un pequeño juego que tenía para ver que tantas ganas tenían ellos de lo que le pedían. Con esta técnica pudo desactivar muchas bombas y pedidos incoherentes, que sus hijos preguntaban sin pensarlo bien.
La noche estaba estrellada y la luna iluminaba toda la granja. El mayor de los hermanos llegó con una botella de whiskey, enviado por su madre. El Granjero se dio vuelta para espiar por la puerta entreabierta y vio como su mujer le guiñaba el ojo, el sonrió y sintió el corazón lleno. Cuando llegaron los instrumentos, el Músico se sorprendió al ver también un violín y más aún se sorprendió cuando el mayor de sus sobrinos lo tomó y empezó a afinarlo. Él miró a su tío y le levanto las cejas, tenía los ojos idénticos a los suyos, los tradicionales ojos de su familia, en cambio, el más joven de la familia, era la copia exacta de su padre, incluso la barba que estaba emergiendo de su rostro, y el recortaba prolijamente para envejecer sus facciones, tenía esa tonalidad rojiza del otro lado de la familia.
El muchacho tenía un perfecto control del violín, incluso sabia jugar con el saliendo del libreto, cosa que le encantaba a su tío, que cambiaba la opinión sobre su sobrino canción tras canción. Y así la noche y el ensayo fueron fluyendo de una manera muy natural y mágica, hasta la última canción, donde los adultos dejaron los instrumentos y se dedicaron a tomar el whiskey mirando como los jóvenes se divertían y ellos solo acompañaban con los coros. Al finalizar el ensayo, el tío le paso a su sobrino menor la botella de whiskey mientras el Granjero prendía un cigarro.
El más joven de los hermanos, probó un trago y lo escupió, para risa de todos. El mayor tomó la botella se sirvió en un vaso solemnemente, y de a poco fue tragando la bebida que le quemaba la garganta, ya la conocía, de escapadas con sus amigos del sindicato. La botella volvió a su papá, mientras su tío tomo el cigarro, los cuatro se quedaron contemplando la noche y como la luna con su luz bañaba al granero y al campo en toda su extensión.
El Granjero todo el tiempo se mantuvo al margen, hamacando su silla, mirando a las estrellas, fumando su cigarro y escuchando como sus hijos mostraban sus personalidades a su tío. Los dos claramente tenían la sangre caliente, pero tenían distintos fines, miraban las cosas de distintas maneras. Ambos sentían injusticia hacia el trato que tenía esta zona del país, injusticia que se había esparcido por muchos años y quizás se siga esparciendo, una vez que él ya no esté con su tractor paseando por los campos. Estos campos, pensó, que habían visto la historia ir y venir, habían desfilado coroneles y sus guerras, y revolucionarios prometiendo tiempos mejores, todos murieron antes de ver cumplidos sus sueños o verlos destruidos por el siguiente. Sintió la brisa de otoño llevándose el humo del cigarro, sabía que esa brisa venia de otros lados y otros tiempos que vieron crecer el trigo y el maíz del campo, que vieron inundaciones y sequias. Él sintió toda la pobreza de la gente, recordó su infancia, las historias que le contaban sobre la guerra, una guerra de hermanos, una guerra de vecinos, que dejó desequilibrada la balanza. Mirando a los ojos de su hijo más pequeño, que terminaba de contar por lo que quería pelear, y marcándolo para siempre, siguió con la broma que había plantado su cuñado, pero con una profunda sinceridad, dijo:
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2016.11.19 23:15 ShaunaDorothy Pan y Rosas recicla a Selma James - Contra las teorías feministas sobre el trabajo doméstico - Revisionistas de ayer y hoy

https://archive.is/lMvv9
Espartaco No. 46 Octubre de 2016
Mujer y Revolución
La agrupación feminista y supuestamente marxista Pan y Rosas —asociada a la Fracción Trotskista-Cuarta Internacional (FT-CI) y con filiales en Argentina, México, España y otros países— ha estado desempolvando las viejas teorías antimarxistas de Selma James, una feminista “radical” estadounidense que alcanzó cierta popularidad en los años 70 promoviendo la noción falsa de que el trabajo doméstico es trabajo productivo central al capitalismo. Las teorías de Selma James procuran apuntalar un programa reaccionario. Dado que, según ella, las amas de casa desempeñan el papel central en la producción capitalista al producir al “trabajador mismo” y su fuerza de trabajo, no deberían buscar empleo fuera del hogar. Llevando sus fantasías al extremo, James sostenía (quizá aún sostenga) que los sindicatos deberían ser aplastados, que los izquierdistas eran los agentes conscientes del capitalismo, que el libro seminal de Lenin ¿Qué hacer? era una obra “fascista”, ¡y que todas las mujeres que conseguían empleo fuera del hogar eran esquirolas porque quitaban el trabajo a los hombres! (ver “Selma James vende machismo y anticomunismo”, Women and Revolution No. 7, otoño de 1974).
Aunque Pan y Rosas no hace suyos todos los esperpentos de James —de hecho, no dice una palabra sobre estas grotescas posiciones de su veterana hermana feminista—, sí retoma su tesis central. Hace ya algunos años, como parte de una entrevista a Selma James, Pan y Rosas saludó retrospectivamente el folleto de 1972 El poder de la mujer y la subversión de la comunidad, coescrito por James y la feminista italiana Mariarosa Dalla Costa, en el que éstas presentaron sus teorías sobre el “trabajo doméstico no remunerado” (ver Pan y Rosas No. 2, 22 de mayo de 2008). En Pan y Rosas. Pertenencia de género y antagonismo de clase en el capitalismo (Andrea D’Atri, Buenos Aires: Ediciones IPS, 2013), un libro que ha visto ya varias ediciones en al menos cinco países, la FT-CI retoma el núcleo de las tesis de Dalla Costa y James:
“El capitalismo, con el desarrollo de la tecnología, ha hecho posible la industrialización y, por tanto, la socialización de las tareas domésticas. Sin embargo, si esto no sucede es, precisamente, porque en el trabajo doméstico no remunerado descansa una parte de las ganancias del capitalista que, así, queda eximido de pagarle a los trabajadores y a las trabajadoras por las tareas que corresponden a su propia reproducción como fuerza de trabajo (alimentos, ropa, esparcimiento, etc.)”.
El trabajo doméstico no es fuente de la ganancia capitalista, la cual proviene de la plusvalía: el salario de un obrero corresponde a la parte de la jornada durante la cual éste produce el equivalente a lo que le cuesta mantenerse a sí mismo y a su familia. La otra parte de la jornada, el obrero trabaja sin remuneración, produciendo plusvalía que el capitalista se embolsa en forma de ganancias. Los genuinos comunistas estamos por poner fin a la esclavitud doméstica mediante la creación de instituciones colectivas gratuitas que se ocupen de todas esas tareas, incluyendo prominentemente la crianza misma de los niños. Esta perspectiva, que implica remplazar a la familia nuclear —la principal institución para la opresión de la mujer en el capitalismo—, sólo puede realizarse mediante la revolución socialista (ver también “El comunismo y la familia” en Espartaco No. 45, mayo de 2016).
El artículo que publicamos abajo, traducido de Women and Revolution No. 5 (primavera de 1974, antiguo órgano de la Comisión de la Mujer de la Spartacist League/U.S.), demuele desde los cimientos las teorías de Pan y Rosas, James y Dalla Costa, cuyo objetivo es hacer una mezcolanza antirrevolucionaria entre el feminismo burgués y el marxismo.
El folleto El poder de la mujer y la subversión de la comunidad de Mariarosa Dalla Costa (coeditado por Falling Wall Press y un grupo de individuos del Movimiento por la Liberación de la Mujer de Inglaterra e Italia, 2da. edición, febrero de 1973 [publicado en español por Siglo XXI en 1975]), con una extensa introducción de Selma James, ha provocado gran controversia en muchas organizaciones de mujeres, sobre todo en Europa e Inglaterra (ver, por ejemplo, los números más recientes de la revista Radical America, Vol. 7, Nos. 4 y 5, dedicados enteramente a las cuestiones ahí planteadas).
El poder de la mujer y la subversión de la comunidad es básicamente un intento de llevar más allá la simple redefinición tercermundista del concepto de clase, es decir, la afirmación de que los más oprimidos, los “parias de la tierra”, son las nuevas fuerzas revolucionarias. Abandonando esta línea, que hasta ahora había bastado a los feministas radicales, y citando el análisis de Marx del capitalismo, el folleto intenta probar que el papel de las mujeres en la producción capitalista es central y por lo tanto también debe serlo su papel en la revolución proletaria. Pero su intento fracasa miserablemente o, mejor dicho, sólo triunfa distorsionando totalmente el análisis de Marx de la producción capitalista.
En términos de contribuciones teóricas, el folleto no merece mayor atención por parte de los marxistas, pero, dado que muchas mujeres subjetivamente revolucionarias están buscando modos de integrar su feminismo al marxismo mediante el hallazgo de algún “eslabón perdido” programático, es importante refutar la pretensión fraudulenta de esta obra de ser un análisis marxista, pretensión que, de ser aceptada, sólo llevaría a las mujeres a otro callejón sin salida. ¡Lo cierto es que no existe ningún “eslabón perdido” entre el feminismo y el marxismo, dos perspectivas fundamental e implacablemente contrapuestas!
Además de este folleto, hay otras dos obras importantes donde se exponen las teorías de Dalla Costa y James. “Women, the Unions and Work, or What is Not to be Done” [Las mujeres, los sindicatos y el trabajo, o qué no hacer] de Selma James (publicado originalmente por Crest Press de Londres y luego por Canadian Women’s Educational Press de Toronto) es un ataque explícito contra la izquierda y en particular contra los sindicatos, a los que considera organizaciones estrechas y excluyentes a las que las mujeres deben oponerse. “Wages for Housework” [Salario para el trabajo doméstico] de Giuliana Pompei, con contribuciones de la discusión de una conferencia feminista celebrada en Padua en 1972 (editado por Cambridge Women’s Liberation, traducido por Joan Hall y reimpreso por Canadian Women’s Educational Press de Toronto), retoma el tema central de Dalla Costa de las amas de casa como obreras productivas y enfatiza la exigencia de “salario para el trabajo doméstico” (que la propia Dalla Costa no enfatiza).
Para los marxistas resulta frustrante lidiar con estas obras, por sus muchas contradicciones internas. Pese a ello, a continuación intentamos resumir algunos de los aspectos más importantes de la teoría. (Aunque James le atribuye a Dalla Costa el nuevo descubrimiento, ambas lo desarrollaron, y de hecho James aporta argumentos que no presenta Dalla Costa.)
Las teorías de Dalla Costa y James
  1. Las mujeres son productoras vitales para el capitalismo, aun cuando no trabajen fuera del hogar. “Lo que queremos decir precisamente es que el trabajo doméstico como trabajo es productivo en el sentido marxista, es decir, produce plusvalía”.
  2. Producen una mercancía “privativa del capitalismo: el ser humano, ‘el trabajador mismo’”. Este trabajador, al venderle su fuerza de trabajo al capitalista, le permite a éste usarla para producir un valor mayor al que paga por esa fuerza de trabajo, produciendo así plusvalía. Pero son las mujeres quienes realmente producen esa plusvalía, puesto que producen a los obreros y su fuerza de trabajo.
“La capacidad de trabajar reside sólo en el ser humano cuya vida se consume en el proceso de producción. Primero tiene que estar nueve meses en el útero, hay que alimentarlo, vestirlo y educarlo; después, cuando trabaja, hay que hacerle la cama, limpiarle el suelo, preparar su mochila, no satisfacer pero sí calmar su sexualidad, tenerle la comida preparada cuando llega a casa, aun cuando sean las ocho de la mañana, de regreso del turno de noche. Así es como la fuerza de trabajo se produce y reproduce cuando se consume diariamente en la fábrica o la oficina.
“Describir su producción y reproducción básicas es describir el trabajo de las mujeres”.
Así, al “trabajador mismo” se le identifica con la “fuerza de trabajo” como la mercancía producida.
  1. El descubrimiento de que la familia es uno de los centros de la producción capitalista se había mantenido oculto porque los marxistas tradicionalmente se han enfocado en la clase obrera (que James y Dalla Costa equiparan constantemente con los hombres), pero esta función vital también se mantiene oculta porque a las mujeres no se les paga un salario por su trabajo. “Dentro del hogar hemos descubierto nuestro trabajo invisible...el fundamento invisible —invisible porque no se paga— sobre el que descansa toda la pirámide de la acumulación capitalista” (Pompei, “Wages for Housework”). Eso lleva a la exigencia de “salario para el trabajo doméstico” como un modo de poner al descubierto la función de las mujeres.
  2. Esta división del proletariado entre asalariados (hombres) y no asalariados (mujeres), creada por la transición del feudalismo al capitalismo, fue el quiebre fundamental entre hombres y mujeres y la alienación de los hijos de ambos. Esta distinción entre asalariados y no asalariados debe eliminarse.
  3. “El capital estableció la familia como familia nuclear y subordinó, dentro de ella, la mujer al hombre... [E]l capital ha creado el papel femenino y ha hecho del hombre de la familia el instrumento de esta reducción”. La creación del trabajo asalariado completó la subordinación de la mujer, quien, por no recibir un salario, parece estar excluida de la producción social.
  4. Las mujeres ya no deben seguir aceptando esta función. Según James: “Si la producción de uno es vital para el capitalismo, negarse a producir, negarse a trabajar, es una palanca fundamental de poder social”.
  5. Las mujeres deben oponerse a la afiliación en sindicatos, pues “al igual que la familia, éstos protegen a la clase a expensas de las mujeres”. Al excluir a los no asalariados, los sindicatos dividen a la clase y hacen imposible la lucha común. Además, el capitalismo usa a los sindicatos específicamente para contener la combatividad obrera.
  6. También las organizaciones de izquierda deben ser rechazadas, por estar “dominadas por el hombre”. Además, la izquierda cree que la solución para las mujeres está simplemente en adquirir “conciencia sindical” o en adoptar las “formas de lucha que han utilizado tradicionalmente los hombres”, es decir, las formas del movimiento obrero organizado.
  7. James y Dalla Costa ofrecen “a las amas de casa una vida social que no es la de otro empleo. Les ofrecemos la lucha misma”. Así que las mujeres deben negarse a trabajar fuera del hogar y dentro de él, y en vez de ello participar en “la lucha misma”. “Los que propugnan que la liberación de la mujer de clase obrera depende de que obtenga un trabajo fuera de la casa forman parte del problema, no de la solución”. ¿Y cómo sobrevivirán las mujeres? El crecimiento del movimiento femenino les dará sustento.
Por qué las amas de casa no son trabajadoras productivas
Dos conceptos clave conforman la base de la teoría de Dalla Costa y James de las mujeres como trabajadoras productivas: su producción de trabajadores-fuerza de trabajo (es decir, la crianza de hijos y el cuidado del esposo-obrero) y su papel en el “consumo” (las compras, la cocina, etc.) “como parte de la producción”. El argumento de que estos dos aspectos hacen que el trabajo doméstico produzca plusvalía ignora dos distinciones cruciales que hizo Marx. Éstas son: 1) la diferencia entre el consumo industrial y el consumo privado (es decir, el consumo familiar) y 2) la diferencia entre el trabajo productivo bajo el capitalismo, es decir, el trabajo asalariado que le permite al capitalista obtener plusvalía, y el trabajo simple, que produce sólo valores de uso.
Después de afirmar que “los llamados marxistas habían dicho que la familia capitalista no producía para el capitalismo, no era parte de la producción social”, James admite que “el mismo Marx no parece haber dicho en ninguna parte que lo fuera”. James es una revisionista clásica, es decir, quiere usar la inmensa autoridad de Marx, pero para ello tiene que torcer sus palabras para hacerlas encajar con sus propias teorías. De este modo justifica la peculiar omisión de Marx de no haberse declarado explícitamente en apoyo a su teoría:
“Baste decir que, en primer lugar, Marx es el único que ve el consumo como una fase de la producción: ‘es producción y reproducción de ese medio de producción, tan indispensable para el capitalista: el trabajador mismo’ (El capital, vol. I, p. 481.) Segundo, sólo él nos ha dado las herramientas para hacer nuestro propio análisis. Y finalmente, nunca fue culpable de los disparates que Engels, a pesar de sus numerosas aportaciones, nos ha echado encima...”.
Consumo privado vs. consumo industrial
Hay dos clases de consumo en el capitalismo, el industrial y el privado. Marx escribe:
“El consumo del obrero es de dos clases. En la producción misma, su trabajo consume medios de producción... Y, por otra parte, el obrero invierte en medios de vida el dinero que le paga el comprador de la fuerza de trabajo: es su consumo individual. Consumo productivo y consumo individual del obrero son, por tanto, totalmente distintos entre sí. En el primero el obrero actúa como fuerza motriz del capital y pertenece al capitalista; en el segundo, se pertenece a sí mismo y ejerce sus funciones de vida, al margen del proceso de producción”.
—El capital, Tomo 1, capítulo XXI (énfasis añadido)
Desde luego, los capitalistas toman en cuenta este consumo privado, pues es necesario para mantener y reproducir la fuerza de trabajo, sin la cual el capitalismo no puede existir, y como tal se le considera “un aspecto necesario del proceso de producción”. Pero, señala Marx, “el capitalista puede confiar tranquilamente el cumplimiento de esta condición al instinto de conservación y perpetuación de los propios trabajadores”. El hecho de que comer, vivir y reproducirse sea necesario no hace que la familia sea un “centro de la producción social”. Estas actividades tienen lugar independientemente de la forma de la producción social. El consumo individual en el hogar no es producción capitalista, pues la familia no le pertenece al capitalista. El obrero se pertenece a sí mismo y vende su fuerza de trabajo al capitalista. Éste no tiene que preocuparse de cómo el obrero se reproduce y vive (salvo para asegurarse de que se siga viendo forzado a vender su fuerza de trabajo). Así, si bien en el sentido más amplio, el consumo individual privado es un “aspecto” de la producción, es decir, se le toma en cuenta, sobre todo en el cálculo de los salarios, no es, en ningún sentido, producción capitalista. Es por eso que Marx dice que el consumo privado individual tiene lugar al margen del proceso de producción.
Trabajo productivo
Dalla Costa y James abusan violentamente del concepto marxista de “trabajo productivo”. No es claro para quién se realiza este “trabajo productivo” en el hogar, dado que el capitalista no es dueño de la familia nuclear. Claramente Dalla Costa no quiere hacernos creer que el ama de casa sea una esclavista (pues produce “seres humanos” que son mercancías), ni una minicapitalista (dado que posee sus “medios de producción”, que son sus órganos reproductivos). Dalla Costa dice que las mujeres “producen” gente. En el sentido biológico, eso es cierto. Pero esa “producción” no es “trabajo productivo” en el sentido marxista, como ella afirma.
James dice que la mercancía que ellas producen son los “seres humanos”. En otra parte, se refiere a esta mercancía como la “fuerza de trabajo”. Pero debe hacerse la distinción. Bajo el capitalismo, los seres humanos no son mercancías (como lo son en las sociedades esclavistas). Bajo el capitalismo los obreros son “libres” de vender su fuerza de trabajo. Es precisamente la venta de esa fuerza de trabajo como mercancía y su alienación con respecto a los obreros lo que caracteriza la producción capitalista:
“...la fuerza de trabajo sólo puede aparecer en el mercado como mercancía siempre y cuando sea ofrecida en venta o vendida como una mercancía por su propio poseedor, la persona cuya fuerza de trabajo es. Y, para que su poseedor la venda como mercancía, necesita poder disponer de ella, es decir, ser propietario libre de su capacidad de trabajo, de su persona”.
—Marx, op. cit. Tomo 1, capítulo IV, subtítulo 3
Pero tampoco el otro trabajo que las mujeres realizan en el hogar —el cuidado, alimentación y mantenimiento general de los obreros (maridos)— es trabajo productivo en el sentido marxista. La pregunta clave que hay que hacerse respecto a este trabajo es: ¿produce valor? y, si es así, ¿cómo se determina el valor de esta “fuerza de trabajo”? Porque si el trabajo de las amas de casa produjera valor, éste debería encarnarse en la mercancía —la fuerza de trabajo, según Dalla Costa— que este trabajo mantiene.
La producción de fuerza de trabajo es producción simple de mercancía. La fuerza de trabajo se produce y se vende a cambio de valores de uso con los cuales se satisfacen las necesidades humanas inmediatas. Ira Gerstein, en su artículo “Domestic Work and Capitalism” (Trabajo doméstico y capitalismo, publicado en Radical America Vol. 7, Nos. 4 y 5), contrasta esta producción simple de mercancías con la producción capitalista:
“La producción es limitada, porque la cantidad producida no puede rebasar la capacidad, el deseo y la necesidad de consumo del ser humano, que son finitos. En cambio, el fin del capitalista es aumentar continuamente la plusvalía. Esto no tiene nada que ver con su consumo personal... La fuerza de trabajo no se aumenta sin límite como un modo independiente de apilar riqueza”.
Marx analiza de este modo el valor de la fuerza de trabajo:
“El valor de la fuerza de trabajo, como el de cualquier otra mercancía, se determina por el tiempo de trabajo necesario para producir y también, naturalmente, para reproducir este artículo específico. En cuanto valor, la fuerza de trabajo representa solamente una determinada cantidad del trabajo social medio materializado en ella...
“La cantidad de medios de vida necesarios para producir la fuerza de trabajo incluye, por tanto, los que hacen falta para sostener a los sustitutos, es decir, a los hijos de los trabajadores, asegurando la perpetuación en el mercado de esta raza de poseedores de una mercancía excepcional...
“El valor de la fuerza de trabajo se traduce en el de una determinada cantidad de medios de vida”.
—Ibíd.
La fuerza de trabajo se crea mediante el consumo de bienes materiales (alimento, ropa) y de servicios (atención médica, educación). La suma del valor de estos medios de sustento es el valor de la fuerza de trabajo. El trabajo doméstico que realizan las amas de casa al procesar estas mercancías claramente no se toma en cuenta cuando se calcula el total. El trabajo doméstico no le añade valor a la mercancía fuerza de trabajo. Esto no significa que las mujeres no trabajen dentro del hogar, pero esta esclavitud doméstica no es producción capitalista y por lo tanto no se considera al analizar las relaciones productivas capitalistas.
La producción de fuerza de trabajo
Según Gerstein, “la fuerza de trabajo es la única mercancía de la sociedad capitalista cuya producción general no se realiza de manera capitalista”. Sin embargo, hay otras mercancías que no se producen “de manera capitalista” en el capitalismo; por ejemplo, las materias primas naturales, como los peces que se pescan en el mar. Estos existen y se reproducen a sí mismos, aunque no de manera capitalista. Y la producción de seres humanos, que poseen en sí mismos la capacidad de trabajo, debe verse del mismo modo que la de esos otros productos naturales, puesto que la propagación de la especie humana es un acto natural. La autoproducción de las cosas y los servicios que el obrero y su familia consumen tiene lugar fuera del conjunto de la economía política capitalista. Es, además, una actividad universal de los seres vivos (el “instinto de conservación” que Marx señala). James, al insistir obstinadamente en que “en el capitalismo no hay nada que no sea capitalista”, oscurece la distinción fundamental entre la producción de fuerza de trabajo y la producción capitalista.
Cuando decimos que la propagación es un “acto natural”, debe quedar claro, sin embargo, que la forma de familia en que esta propagación se organiza no está determinada simplemente por la biología, sino por la sociedad.
Orígenes de la familia
¿Cómo fue que las mujeres se vieron esclavizadas en el hogar? No fue el capitalismo quien creó esta esclavitud doméstica, cuyos orígenes, mucho más antiguos, surgieron del desarrollo de la propiedad privada y del excedente social que los hombres acumularon de su trabajo. Según Engels en El origen de la familia, la propiedad privada y el estado, en la Edad de Piedra la tierra pertenecía en común a todos los miembros de la tribu. Si bien había una división del trabajo entre los sexos, también había igualdad, pues todos participaban en el trabajo productivo y contribuían a la economía. Cuando con el tiempo aumentó la capacidad productiva de los seres humanos, se hizo redituable el utilizar esclavos —la primera forma de propiedad privada—. El ganado, la tierra y otras formas de propiedad también se privatizaron por primera vez, provocando una revolución al interior de la familia. Los hombres siempre habían sido responsables de procurar las necesidades de la vida, pero ahora, a pesar de que la división del trabajo al interior de la familia se mantuvo esencialmente inalterada, el trabajo doméstico que realizaban las mujeres dejó de contar en comparación con el poder económico de los hombres. Engels concluyó que las mujeres podrían conquistar la igualdad con los hombres sólo cuando volvieran a participar en igual medida que ellos en la producción económica general.
James dice que Marx “nunca fue culpable” de estos “disparates” de Engels. Pero, si esto es cierto, es sólo porque Marx murió (en 1883) un año antes de que Engels completara esta obra que ambos habían concebido como un libro conjunto. De hecho, en el prefacio a la primera edición, Engels afirma: “Los capítulos siguientes vienen a ser, en cierto sentido, la ejecución de un testamento. Carlos Marx se disponía a exponer personalmente los resultados de las investigaciones de Morgan...tengo a la vista, junto con extractos detallados que hizo de la obra de Morgan, glosas críticas que reproduzco aquí, siempre que cabe”.
Dalla Costa y James sostienen opiniones divergentes en cuanto a la cuestión de los orígenes de la opresión de la mujer, y ambas se equivocan. James afirma que el sexismo primordial es la raíz de la opresión de la mujer. Dalla Costa, por su parte, afirma que es resultado de las relaciones económicas capitalistas, tesis que la lleva a afirmar que la posición de la mujer en la sociedad feudal era en cierto modo más progresista:
“En la medida en que los hombres han sido las cabezas despóticas de la familia patriarcal...la experiencia de las mujeres, los niños y los hombres fue una experiencia contradictoria... Pero, en la sociedad precapitalista, el trabajo de cada uno de los miembros de la comunidad de siervos se consideraba dirigido a un objetivo: o bien la prosperidad del señor feudal o nuestra supervivencia... El paso de la esclavitud a la fuerza de trabajo libre separó al hombre proletario de la mujer proletaria...”.
La insistencia de Dalla Costa y James en la importancia del trabajo productivo de las amas de casa como central en su potencial revolucionario contradice las afirmaciones de que: 1) con la transición desde el feudalismo, la mujer fue excluida del trabajo productivo por la fuerza, y 2) el feudalismo era menos opresivo para las mujeres que el capitalismo, puesto que en aquél las mujeres eran reconocidas como trabajadoras productivas.
El capitalismo en realidad sentó las bases para la liberación de la mujer, porque: 1) una vez más, abrió el camino a la participación de las mujeres en la producción social, creando oportunidades para el desarrollo de su conciencia social y para la lucha organizada contra la opresión fuera de la estructura unifamiliar aislada; y 2) el ascenso del concepto burgués del individuo libre —contrapuesto a las nociones medievales del linaje, el privilegio aristocrático y la dominación religiosa, que codificaban la creencia de que la mujer era inferior— sentó las bases intelectuales para el reconocimiento de las mujeres como humanos plenos con derechos iguales a los del hombre, un concepto totalmente ajeno a la mentalidad medieval (y aparentemente irrelevante para Dalla Costa).
El capitalismo creó las bases de la emancipación de la mujer mediante el desarrollo de las fuerzas productivas, pero ya hace mucho que ha sobrevivido a su papel histórico progresista y ahora constituye una barrera tanto al mayor desarrollo de las fuerzas productivas como a la emancipación de la mujer. Las mujeres no podrán ser libres mientras no se elimine la escasez, no se abolan las clases y no se remplace la familia. En otras palabras, no podrán ser libres mientras no se establezca la sociedad socialista.
La familia bajo el capitalismo
La perpetuación de la unidad familiar monógama en las sociedades capitalistas avanzadas no se debe a un diabólico complot de los capitalistas para extraer cada vez más ganancias de la clase obrera. Incluso en su forma actual, la familia le cuesta a los capitalistas, en pesos y centavos, más que si sus funciones fueran socializadas. El valor que la familia tiene para la burguesía no radica en la eficiencia con que produce fuerza de trabajo, sino en su utilidad como reserva de pequeña propiedad privada y pequeña producción, que hacen de ella un freno ideológico a la conciencia social. Es por eso —así como para liberar a las mujeres de la esclavitud del trabajo doméstico repetitivo, vacuo y enervante— que una de las tareas de la revolución socialista será remplazar a la familia.
La función económica originaria de la familia monógama fue la transmisión de la propiedad privada por medio de la herencia. Esta función sólo es económicamente útil para las clases propietarias, no para el proletariado, que posee pocas cosas de valor que heredar. Así, está en el interés material de la clase obrera el cumplir con el papel históricamente progresista de socializar las funciones de la familia después de la revolución.
Pero, además de ello, la ideología reaccionaria de la familia nuclear también hace posible organizar a las amas de casa de la clase obrera para fines reaccionarios, puesto que su conciencia tiende a centrarse en la defensa y extensión de cualquier pequeña propiedad que su familia pueda poseer. Así, en Chile, en 1971, la oposición de los demócratas cristianos y del Partido Nacional pudo organizar con éxito grandes manifestaciones de amas de casa (como amas de casa) contra el régimen de Allende. No hay nada en la estructura de la familia que pueda llevarnos a suponer respecto de las amas de casa, como hacen James y Dalla Costa, que “cuando llega la hora de manifestarse, nada las detiene y hacen lo que saben que hay que hacer”, ni tampoco que consideren que lo “que hay que hacer” es contribuir a derrocar al capitalismo, y no a mantenerlo.
La respuesta de Dalla Costa y James a la opresión de las mujeres es que las mujeres deben retirarse completamente de la sociedad capitalista, llevándola así a colapsar. Si trabajan en una fábrica, deben renunciar, pues reclutar mujeres a la fuerza de trabajo es un complot capitalista para impedir la revolución. “El gobierno, actuando en el interés de la clase capitalista...ha creado el desempleo” para que “...nos conformemos con las migajas que el amo deja caer de su mesa”. Esta teoría de la historia como una conspiración diabólica supone que los capitalistas son totalmente libres de hacer lo que les plazca independientemente de las leyes del movimiento de la economía capitalista. Lo cierto, sin embargo, es que en las condiciones de la sociedad imperialista decadente a los capitalistas les es imposible ofrecer pleno empleo, ¡quiéranlo o no!
Y los obreros, lejos de ser simples crédulos, ¡se ven bajo la obligación económica de trabajar! Pero James y Dalla Costa pasan esto por alto. Su concepción de por qué la gente hace las cosas se basa no en el mundo material sino en una concepción idealista de la realidad.
Los sindicatos y la izquierda
Dalla Costa y James también argumentan que, dado que al trabajar se sufre explotación y por lo tanto debe evitarse, las organizaciones que se centran en el lugar de trabajo, es decir, los sindicatos, también son malos. Los sindicatos “dividen” porque toman en cuenta sólo a los asalariados e ignoran al resto del “proletariado” (es decir, a los ancianos, los enfermos, los bebés y las amas de casa). Esto no es más que la vieja práctica de la Nueva Izquierda de identificar al más oprimido con el más revolucionario.
Sin embargo, no fueron los sindicatos quienes crearon las hostilidades entre los distintos sectores sociales —sexuales, raciales, entre empleados y desempleados— que debilitan a la clase obrera. Estas hostilidades son parte integral de la sociedad de clases, son manifestaciones de la ideología burguesa que los sindicatos no crean pero que sí reflejan (en la medida en que siguen sometidos a direcciones conservadoras). Los sindicatos son básicamente organizaciones defensivas de la clase obrera destinados a proteger cualquier conquista económica que hayan podido arrebatar a la clase capitalista. Por lo tanto, los marxistas deben defender a los sindicatos y tratar de extenderle su protección a todos los obreros. Existe una brecha crucial, que James ignora, entre los apetitos de la burocracia sindical actual, que sirve como agente del capital al interior de la clase obrera para mantenerse en el poder, y las bases sindicales, que no tienen trabajos fáciles ni ostentosos planes de pensiones que los protejan, ni la oportunidad de participar en la colaboración de clases con los capitalistas.
Los marxistas nunca hemos dicho que la organización sindical o la “conciencia sindical” sea suficiente por sí misma para hacer una revolución. Si así fuera no haría falta un partido revolucionario de vanguardia. James da una idea falsa a su audiencia cuando escribe:
“Se nos dice que debemos llevar a la mujer lo que llaman ‘conciencia sindical’. Esta frase es de Lenin y procede de un folleto titulado ¿Qué hacer?”.
Esto claramente implica que para Lenin la “conciencia sindical” era “la respuesta”. ¡Pero todo el punto del ¿Qué hacer? es precisamente la necesidad de trascender la mera conciencia sindical! Lenin escribe:
“El movimiento obrero espontáneo sólo puede crear por sí mismo el tradeunionismo (y lo crea de manera inevitable), y la política tradeunionista de la clase obrera no es otra cosa que la política burguesa de la clase obrera”.
—V.I. Lenin, ¿Qué hacer?
Es verdad que algunas organizaciones de izquierda, e incluso supuestos trotskistas, van a la cola de manera oportunista y acrítica de todo burócrata “de izquierda” y se adaptan a los aspectos más atrasados de la conciencia obrera, pero esto es una traición al marxismo, que la Spartacist League ha denunciado consistentemente. La acusación generalizadora de Dalla Costa de que “la izquierda” está “dominada por hombres” es particularmente insultante para las revolucionarias mujeres, pues supone que los hombres dominarán automáticamente cualquier organización, y que, sin importar su nivel de conciencia, las mujeres nunca podrán hablar por sí mismas. Esta acusación también es insultante para los revolucionarios hombres, pues se basa en la incapacidad de trascender una visión machista del mundo y de hacer causa común con las mujeres. Todo se reduce, una vez más, a la sentencia de la Nueva Izquierda de que “sólo los oprimidos pueden entender realmente su propia opresión”.
Conclusiones
Hay mucha confusión en las organizaciones de mujeres respecto a qué conclusiones sacar de las obras de Dalla Costa y James. Esto se debe a que su retórica de “lucha de clases” oscurece en parte el odio real que le tienen a esa lucha y la hostilidad que sienten por el proletariado. En realidad, Dalla Costa y James no tienen programa alguno para la liberación de la mujer. Su “programa” no es más que el rechazo: las mujeres deben rechazar el trabajo, deben rechazar a la izquierda, deben rechazar el hogar, deben rechazar a sus maridos, etc. ¿Y cuál es el sustituto que proponen? Sólo la deliberadamente vaga “lucha misma”. ¿Luchar por qué? Pompei responde: “Lo que queremos no es ser más productivas, no es ir a que nos exploten mejor en otro lado, sino trabajar menos y tener más oportunidades de experiencias sociales y políticas”. Ciertamente es un deseo legítimo, y uno que comparten todos los oprimidos y explotados. Pero soñar que esto se puede conseguir sin aplastar la sociedad de clases capitalista es puro utopismo. Sin entender cómo opera el capitalismo y cómo puede ser derrocado, todas las demandas programáticas concretas se vuelven meras reformas cosméticas, cuyo efecto es reforzar al sistema, en vez de derrocarlo.
En el corazón de las tesis de Dalla Costa y James yace la creencia de que las mujeres pueden retirarse de la sociedad capitalista y encontrar un camino propio y exclusivo a la salvación fuera de las relaciones capitalistas. ¿Y por qué hacer encajar a las amas de casa en el sistema económico capitalista si su fuerza yace al margen de éste? Ésa es la más flagrante de todas sus contradicciones.
La razón por la que Dalla Costa y James intentan hacer encajar a las amas de casa en el molde de los “trabajadores productivos” de Marx es simplemente que no pueden enfrentar de ningún otro modo el desafío que el marxismo representa para su visión feminista del mundo. Esta delgada capa de “marxismo” no es más que una cubierta para la vieja ideología de la Nueva Izquierda de que todo el que trabaja ya se vendió, ignorando totalmente la férrea necesidad, que enfrenta la mayor parte del mundo, de trabajar o morirse de hambre. Es un reflejo de la visión del mundo de los pocos privilegiados, los “radicales” pequeñoburgueses que han glorificado el primitivismo al grado de saludar a los hambrientos y enfermos campesinos de subsistencia del “Tercer Mundo” como la nueva fuerza revolucionaria. Y mientras estos radicales de sofá refinan sus teorías en la comodidad del aire acondicionado, los campesinos a los que idealizan son masacrados debido al primitivismo de sus recursos. Aunque está bien que James trate de “superar esta culpa de vivir en un departamento alfombrado”, no es un problema que tenga la mayoría de las mujeres (ni de los hombres), que tienen que luchar para comer, para ganarse la vida de algún modo, y para hallar la manera de superar la muy real opresión material que sufren, una opresión creada por una sociedad de la que no pueden escapar. James les dice a estas mujeres que dejen de trabajar, que rechacen los salarios de sus esposos y que vivan de...¿de qué? ¿Del aire? ¿O las va a invitar a todas a dormir en su departamento alfombrado? ¿A eso se refiere cuando dice que “el movimiento les dará sustento”? Para lo único que sirven las teorías de Dalla Costa y James es para jugar a la revolución sin ninguna intención real de buscar activamente aplastar al capitalismo. Como dijo Marx, “Los filósofos no han hecho más que interpretar de diversos modos el mundo, pero de lo que se trata es de transformarlo”. De lo que se trata no es de darle la espalda al capitalismo ni de crear en su interior una alternativa para los bohemios pequeñoburgueses, sino de aplastarlo para siempre y comenzar la construcción de una sociedad socialista.
http://www.icl-fi.org/espanol/eo/46/james.html
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2016.05.08 13:12 EDUARDOMOLINA Juan Luis Cebrián y la impunidad. Un imperio levantado por Jesús Polanco, que hoy está casi reducido a cenizas, quebrado por este genio de la literatura y las finanzas, esclavo de una deuda de más de 3.000 millones que nunca podrá devolver.

Por Jesús Cacho
http://vozpopuli.com/analisis/81386-juan-luis-cebrian-y-la-impunidad
"Uno de esos episodios para el recuerdo. Subir al despacho de Juan Luis Cebrián en la segunda planta del edificio de Miguel Yuste, sede de la redacción de El País, sabiendo que a uno le van a dar boleta no es plato de gusto, de modo que a quien esto suscribe no le cabía el susto en el cuerpo cuando franqueó aquella puerta. Me sorprendió entrar en un espacio apenas iluminado por la luz de una lámpara de mesa que, como si de una pintura tenebrista se tratara, tejía una línea entre la luz y las sombras sobre el mostacho del señorito, ocultando al visitante su mirada y todo lo demás. Me dijo, más o menos, que la empresa había perdido su confianza en mí. Respondí con idéntico argumento pero al revés. Y de repente mis nervios desaparecieron al reparar en unas gotitas de sudor que, cual minúsculas perlas de miedo, colgaban suspendidas, como indecisas, de los pelillos rubios de su cuidado bigote. Aquel tío tenía miedo. Aquel tío lo estaba pasando peor que yo. Aquel tío ha sido siempre un acollonado acostumbrado a vencer su cobardía con sobredosis de esa soberbia que proporciona el saberse un “amo del universo” en versión Wolfe.
Uno de los “amos del prao” durante los últimos 40 años. Poco más de 40 se cumplen de la muerte de Franco en la cama, y el cuarenta aniversario de su fundación acaba de celebrar El País, buque insignia del grupo Prisa, cuyo primer ejecutivo, mandamás indiscutido, es Cebrián. El muy granuja ha pretendido festejar la efeméride por todo lo alto, aunque haya poco espacio para los cohetes en un imperio, el levantado por Jesús Polanco, que llegó a tener a España en un puño en su día y que hoy está casi reducido a cenizas, quebrado por este genio de la literatura y las finanzas, esclavo de una deuda de más de 3.000 millones que nunca podrá devolver. Y en pleno festejo, cabritos los dioses, pérfida doña Fortuna, resulta que al sujeto le han encontrado una vía de agua, casi un canal de la Mancha, con su presencia en los papeles de Panamá a través de su ex, y una participación en una extraña petrolera radicada en paraíso fiscal, de la que posee el 2%, con opción a un 3% más, regalo de un íntimo amigo llamado Massoud Zandi. De modo que a Jannly le han arruinado la celebración, hay que ser cabrones, y qué mala es la gente, oiga, que ni siquiera respeta las fiestas de guardar.
El episodio, más que anécdota, es categoría con todas las de la ley. Es el final del círculo, el cierre del bucle de la corrupción que tiene hoy postrado a este país. Resulta que el personaje que presume poco menos que de haber traído la democracia a España, al alimón con Adolfo Suárez y un tal Juan Carlos I, el tipo que más influencia ha tenido en la conformación de una opinión pública de izquierdas en España, el Imperio que ponía y quitaba ministros, manejaba el BOE, obtenía favores sin cuento de todos los Gobiernos, ese personaje, ese imperio, han ido a parar a la misma alcantarilla que el resto del régimen de la Transición, a la misma piscina de aguas fecales de la ambición por el vil metal, el maldito parné, que ha vuelto locos a tantos españoles de moral distraída.
El capo di tutti capi de Prisa ha venido a morir en la ribera donde ha muerto el régimen del 78, en la misma mierda.- Como ese PSOE que se corrompió en los noventa y que hoy, desnortado, dirige un aventurero con menos luces que un barco de contrabando, capaz de aliarse con el Daesh si preciso fuera para poder gobernar. Como ese Juan Carlos I, guinda del pastel, que, después de traicionar venturosamente lo que Franco había dejado atado y bien atado, se dedicó a pillar, a amontonar dinero de comisiones sin cuento hasta convertirse en la gran fortuna que es hoy. Como este PP cuyo tesorero acumula en Suiza una fortuna cercana a los 50 millones cuya propiedad no se conoce pero se sospecha. Un PP carcomido por una corrupción tan apabullante, de Aznar a Rato casi todos, que resulta hoy difícil imaginar en él un solo hombre bueno. Como ese Pujol apandador que, mientras predicaba la buena nueva de la independencia de Cataluña, se dedicaba a robar a dos manos para que toda su prole pudiera transitar por este mundo cruel sin penuria alguna. Todos decididos a hacer de la libertad un negocio. Hacerse ricos tras la muerte de Franco y la llegada del maná europeo. Esta es la moraleja de los papeles de Panamá cebrianitas. El capo di tutti capi de Prisa ha venido a morir en la ribera donde ha muerto el régimen del 78, en la misma mierda. No podía hacerlo en otro lugar ni en ceremonia distinta: él y su grupo han sido faro y escollera, madre y madrastra, puta y chulo de esta pobre democracia a medio cocinar que hoy sangra por los cuatro costados, víctima de tantos y tan principales salteadores de caminos.
Prisa es el Régimen del 78. Concebido en sus orígenes como un periódico de corte liberal (Manuel Fraga, Ricardo de la Cierva, Darío Valcárcel) dispuesto a acompañar el tránsito de la dictadura a la democracia, El País se decantó pronto hacia las posiciones abandonadas de la izquierda mediática, el fértil terreno de lo “progre” en el que un aventurero sin escrúpulos como Polanco, aventajado de ese capitalismo de amiguetes dispuesto a hacer negocios a la sombra del poder político, masajeándolo primero y luego -tan fuerte, tan poderoso ya-, simplemente dándole órdenes, iba a construir un imperio ante el que llegarían a arrodillarse los ricos hispanos. Relata Gregorio Morán (“El cura y los mandarines”) el episodio chusco de la policía del ministro Martín Villa deteniendo a unos jóvenes por llevar un ejemplar de El País bajo el brazo, y el correlato de esa misma policía registrando en febrero de 1977 la casa del rojo peligroso en que se había convertido el director de informativos de TVE con Arias Navarro. El destino, siempre dispuesto a correr el velo que separa el ser del parecer, iba a sentar décadas después a Cebrián y Martín Villa en torno a la mesa del mismo Consejo de Administración, como presidente y alto cargo, respectivamente, de Prisa. Cierre del bucle. Enemigos a muerte desde siempre de cualquier idea liberal susceptible de salir de la mollera de la derecha española, ha sido esa misma derecha “cavernaria y corrupta” la que ha vuelto, 40 años después, a rescatar a Prisa de una quiebra fraudulenta, vicepresidenta Sáenz de Santamaría mediante, obligando a los bancos a convertir en equity parte de la monstruosa deuda contraída por el grupo, amén de convencer a Telefónica para que comprara la ruina de Canal Plus. Enésimo cierre del bucle de los amos del Régimen.
Prisa y su metamorfosis con el Régimen.- En realidad Prisa se había metamorfoseado tanto con el Régimen, tanto se había camuflado en el paisaje financiero, en los valores del “a pillar a pillar, que el mundo se va a acabar” del sistema, que mientras la economía crecía como la espuma en una burbuja de crédito cuya explosión acabaría acusando la mayor crisis de nuestra historia, Prisa, para no ser menos, se endeudaba en más de 5.000 millones de euros, una cifra a todas luces imposible de devolver ni siquiera mediante el proceso de trocear el grupo y venderlo por piezas, que es lo que ha hecho este genio de las finanzas travestido de ensayista y académico de la Lengua. El figura ha arruinado de paso a los hijos de Polanco, lo cual no ha sido óbice ni cortapisa para que él se haya embolsado no menos de 25 millones en los últimos cinco ejercicios -13,6 millones solo en 2011-, y se haya apuntado como fin de fiesta un “bonus de jubilación” de 6 millones más, a cobrar en 2020. Nuestros altos ejecutivos son así, capaces de arruinar la empresa que gestionan mientras se enriquecen con descaro en la España del ande yo caliente y ríase la gente.
El figura ha arruinado a los hijos de Polanco, lo cual no ha sido óbice ni cortapisa para que él se haya embolsado no menos de 25 millones en los últimos cinco ejercicios
Juan Luis ha hecho estos días grandes y alabanciosas declaraciones de amor al periodismo, a la libertad de expresión y todo lo demás. Cebrián ha hecho mucho daño a un país al que pudo haber hecho mucho bien. La profecía de nuevo cumplida de Gil de Biedma: “De todas las historias de la Historia, sin duda la más triste es la de España porque termina mal”. Se trata, en efecto, de uno de los personajes que, so capa de progresismo, más ha contribuido a hacer imposible la consolidación en España de una sociedad abierta y tolerante con la discrepancia ideológica. Lo suyo ha sido siempre la España cainita de buenos y manos. Olvídense de categorías conceptuales. Buenos y malos travestidos de simples amigos o enemigos. Más daño aún ha hecho al periodismo. La mayoría de los profesionales que en estos 40 años han desfilado por El País y han terminado tarifando con este cínico presuntuoso han acabado, de un modo u otro, sintiendo en el cogote el aliento fétido de este apóstol de las medias verdades –es el único periodismo que concibe- dispuesto siempre a denigrar a todo aquel que se hubiera atrevido a desafiarle, convencido como ha estado siempre de que fuera del paraguas de Prisa no había vida en mil millas a la redonda.
Lo sufrí con ocasión del escándalo Ibercorp, cuando, ya en El Mundo, el diario de Prisa, entonces dirigido por Joaquín Estefanía, fue capaz de publicar toda una página, impar para más señas, con la transcripción literal de una conversación mía con el abogado Juan Peláez, marqués de Alella, que había sido obtenida mediante la intervención ilegal del teléfono de mi domicilio por parte de las mismas mafias policiales que ahora mismo siguen suministrando material de derribo a tanto aguerrido periodista de investigación como pulula por estos pagos, sin que ningún ministro del Interior haya sido capaz de sanear esta cloaca, convertida en seria amenaza para las libertades. Por supuesto que ni Estefanía ni El País, defensores a ultranza de aquella beautiful people en la que figuraba Mariano Rubio, el gobernador del BdE pillado con las manos en la masa de Ibercorp, me han ofrecido nunca la menor disculpa. Nuevo cierre del bucle de la corrupción.
El orate Cebrián ha seguido sermoneando todos estos años, dictando doctrina a los atolondrados españoles tan necesitados ellos de sus sabias consejas. Como Aznar y tantos otros, los ricos españoles jamás renuncian a subirse al púlpito. Prisa y el PSOE. Nunca estuvo claro si se trataba de un grupo editorial con partido político, o de un partido político con grupo editorial anexo. Tanto monta. La larga mano de Cebrián y su cuate Felipe González han propiciado innumerables a la par que divertidos espectáculos de maquinación política en la sombra. El más reciente, el protagonizado con el pobre Pedro Sánchez, al que un día, hace escasas semanas, llamaron a capítulo para leerle la cartilla, después de que el botarate pretendiera ni más ni menos que pactar con Podemos, de modo que vente pacá, muchacho, que te vamos a enseñar de qué va esto: mira, eso de pactar con los comunistas ni hablar, que nosotros somos la izquierda caviar y no estamos dispuesto a que un demagogo de tres al cuarto venga ahora a quitarnos lo nuestro y obligarnos a vivir en un régimen que, como en Venezuela, no es capaz de ofrecer a sus ciudadanos ni papel higiénico para limpiarse el culo. Lo tuyo es Ciudadanos, buen mozo, esa es la bahía en la que tienes que largar el ancla; llama a Albert Rivera, que ya está avisado, y firma con él un acuerdo. Y a partir de ahí, lo que quieras. Y Pedro, bien mandado, cierra la puerta al pacto con ese coleta morada que tanto horroriza, tanta preocupación causa a la mesocrática barriga de un Felipe rico y a la rica chequera de un Cebrián obligado a pasar a su ex consorte un estipendio mensual de 40.000 euros.
Los maridos nunca saben lo que hacen sus mujeres.- Ellos siguen mandando. Ellos, el PP, el PSOE, Juan Carlos I, el capitalismo castizo madrileño... no están por las reformas en serio. Ellos están por alargar la vida del difunto Régimen hasta donde sea posible. Ellos están para seguir en el machito. Por eso ha sido una faena, una putada en toda regla, que a hombre tan justo y preclaro, a este Gandhi que con sola su figura fue capaz de devolvernos la democracia él solito, le hayan vinculado con las cuentas en Panamá de su primera mujer. Porque Cebrián nunca supo lo que Teresa Aranda hacía con su dinero cuando estaban casados. El Régimen es así. Los maridos nunca se enteran de lo que sus santas hacen en casa. Ana Mato jamás supo que su marido aparcaba todas las noches un jaguar en el garaje de casa; ella pasaba por allí, bien cierto, pero no miraba, de la misma forma que Arias Cañete no sabía lo que hacía su doña con su pasta, esa noble jerezana de toda la vida de Dios en Jerez o caballo o Domecq, de la misma forma, también, que Rajoy nunca supo ni media del trajín que durante años se trajo Luis Bárcenas yendo y viniendo a Suiza con sus millones a cuestas.
Es una putada en toda regla que a este Gandhi que con su sola figura fue capaz de devolvernos la democracia él solito le hayan vinculado con las cuentas en Panamá de su primera mujer
De modo que el noble Jannly se ha cabreado muy seriamente y ha amenazado con querellas a diestro y siniestro. “Desde que tuvimos éxito hemos tenido que sufrir algunos ataques injustificados, pero además falsarios” ha dicho esta semana en la dura entrevista a la que le sometió la gran Pepa Bueno, valiente, en la Cadena SER. El precio del éxito. Y la envidia, pecado español por antonomasia. Cebrián anuncia querellas con el dinero de Prisa, faltaría más. Otra característica de los eximios ejecutivos hispanos, siempre dispuestos a resolver problemas privados con dinero ajeno, con el dinero del prójimo, y que le vayan dando a los accionistas. A la periodista no se le ocurrió preguntarle por qué su ex tenía poderes en una sociedad domiciliada en las Seychelles y creada por el bufete panameño Mossack Fonseca, ni cuáles son sus negocios con Massoud Zandi en la petrolera Star Petroleum, compañía que también enmascaró su propiedad a través de paraísos fiscales con la ayuda del mismo bufete. Pepa Bueno rehusó convertirse en un santiamén en Pepe el Malo.
Así está el periodismo español. Leo en El País del viernes, primera página: “En la ceremonia [celebración del 40 aniversario], que se convirtió en una fiesta del periodismo libre e independiente, Felipe VI (¿qué hacía allí Felipe VI?) destacó el papel de este diario como una garantía de la democracia”. Decir que El País ha mantenido “una visión abierta e integradora de la sociedad española” es sencillamente falso. Las dos Españas siguen tan firmes, tan eternamente enfrentadas como siempre, tan incapacitadas para llegar a esos grandes pactos que reclama un país necesitado de enterrar de una vez sus demonios históricos y afrontar en paz un futuro de modernidad. Y Cebrián ha sido uno de los grandes mantenedores de esa letanía de confrontación que impide a España desprenderse de su pasado más atrabiliario. Parece, pues, que Felipe VI no sabe cómo está el periodismo español y, lo que es peor, la propia democracia, aunque, si quiere, yo se lo explico en media hora de una tarde cualquiera de mayo.
El Bonaparte de las Tullerías.- No parece que las querellas vayan a ir a más. Los leguleyos han pedido al intelectual que quieto parao, apéate del burro y sé prudente, tío, que estás mucho mejor callado. Pero está la ofensa moral. La soberbia herida, esa herencia presente en el ADN de todo poderoso hispano que se precie. Usted no sabe con quién está hablando. La soberbia que le lleva a ningunear la supuesta campaña contra él y su grupo como “la más pequeña de las que hemos sufrido, una revolucioncita de las redes sociales". Eximio representante de la Transición, Cebrián ha ido a caer en la gran fosa séptica de la corrupción del Régimen que tiene a los españoles de buena voluntad perplejos, paralizados por el miedo a un futuro que no se adivina tras la aduana del 26J. Muy bien podría el sujeto hacer suyo el speech del gran Al Pacino en “Un domingo cualquiera”, la película de Oliver Stone: He cometido todos los errores que un hombre de mediana edad puede cometer, he despilfarrado gran parte de mi dinero, he echado de mi vida a todo el que me ha amado, he quebrado la empresa que pusieron en mis manos y he arruinado a los hijos del fundador, he sembrado cizaña en los múltiples surcos de esta España en perenne barbecho, y mi nombre ha aparecido también flotando en las aguas muertas del mar de Panamá. Últimamente ni siquiera soporto la cara que veo en el espejo, pero como el resto de prohombres del Régimen, reclamo mi derecho a la impunidad para no ser menos. Y mi determinación de seguir al mando, obligado como estoy a demostrar a las nuevas generaciones que no soy el bandido corso de Elba sino el Bonaparte de los jardines de las Tullerías. Así muere un Régimen tras 40 años de mala vida. Solo con humor podremos seguir respirando en esta maltratada España nuestra."
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